Los precios al consumidor en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aumentaron 3.1 por ciento en junio pasado, desde 3.2 por ciento en mayo, la primera baja de la inflación desde noviembre de 2010.
Lo anterior refleja en especial un crecimiento más lento en los precios de la energía, que aumentaron 13.6 por ciento en junio, desde 14.2 por ciento en mayo, mientras los costos de los alimentos subieron 4.0 por ciento respecto a 3.9 por ciento.
El organismo señala en su reporte mensual que la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía, se mantuvo estable en una tasa de 1.7 por ciento anual en junio pasado.
Los países con las mayores tasas de inflación anual en junio fueron Turquía con 6.2 por ciento, Estonia con 4.9, Corea con 4.4, Islandia, Israel y Reino Unido con 4.2 por ciento, cada uno, y Polonia con 4.1 por ciento.
En contraste, las menores tasas se presentaron en Japón con 0.2 por ciento, Suiza con 0.6, Australia con 0.9, Nueva Zelanda con 1.0, Noruega y Eslovenia con 1.3 por ciento, en cada caso, y República Checa con 1.8 por ciento.
En cuanto a México, la inflación anual en junio fue de 3.3 por ciento, mayor a la de 3.2 por ciento registrada en mayo pasado, pero alrededor del promedio de los países de la OCDE en el sexto mes del año.
Para el organismo internacional, la inflación de México fue impulsada en el mes de análisis por el aumento de 4.6 y 4.1 por ciento de los precios de los alimentos y de la energía, en ese orden.