Reto. El argentino recién cantó con Los Tigres del Norte el tema La Mesa del Rincón para el concierto Unplugged de estos últimos.
MÉXICO, DF.- Andrés Calamaro es un músico que a lo largo de su trayectoria ha dejado fuera de sus discos varias canciones.
Sin mayores complicaciones compuso hace once años cada pieza de "El Salmón" y explicó que quería nadar contra la corriente. Ahora quiso incluir algunos "descartes" de ese tiempo y los sintió compatibles con el resto del material, así que, otra vez sin desgastarse mucho, publicó Salmonalipsis Now, un álbum doble con 54 canciones, todas gestadas durante una de sus habituales "borracheras satánicas"... así le llama él al momento en que escribe una canción.
El argentino ha colaborado con varios cantantes desde el inicio de su carrera, el más reciente fue con la popular banda Tigres del Norte.
→ ¿Qué representó trabajar con Los Tigres del Norte? ¿Hay posibilidades o interés por ahondar más en lo mexicano?
Estoy completamente volcado al deseo de profundizar en la música popular mexicana y me sentiría muy honrado de poder cristalizar este deseo; como todos los cantores también canté rancheras tanto sobrio como en la formidable compañía de 100 mil caballitos de tequila.
→ Tu disco Salmonalipsis Now, ¿transita en el mismo trayecto de artistas que deciden reeditar los discos?
Sinceramente creí que aquel repertorio "salmontonero" (buen ejemplo de grabaciones imposibles) era prácticamente desconocido para la crítica y el público de Latinoamérica; jamás fue editado en su versión original fuera de España, donde pudo comprarse a precios razonables.
→ ¿Cuál fue el reto principal de realizar este trabajo sin hacerlo parecer que se puede llegar a descuidar el producir canciones nuevas?
No creo que las canciones se ajusten a la dictadura del tiempo, ni siquiera me consta la existencia del tiempo, concepto que considero cultural antes que absoluto.
Calamaro confesó que en este momento quedan cientos de grabaciones guardadas en su archivoteca, "probablemente miles, de las cuales elegimos un puñado para condimentar la contraofensiva de los salmones errantes. Salmonalipsis, yes".
→ ¿Esto podría suponer el fin de una etapa en su vida?
Creo que no estoy transitando etapas realmente, acaso accidentes formidables para coronar simbólicamente las caprichosas décadas. Vivo recreando mis propias canciones en cada concierto y lo siento como una propiedad de los intérpretes emparentada con el teatro, disciplina con la cual compartimos el uso del escenario y el apuntador.
→ ¿Cuál es su sentir respecto a la situación que vive México y los índices de violencia?
La violencia anula incluso la confrontación de ideas. Todavía no entiendo a que clase de sinfonía responde este concierto donde México es un territorio hirviendo en sangre; mi generación es de la opinión que la mayoría de los males se cocinan del otro lado de la frontera.
"Mi vida tambien es un narco-corrido".