De las líneas a las formas
Cuando la geometría y el orden matemático de los colores se mezclan en una abstracción intencionada, surge el Arte Madi, un movimiento cultural internacional lanzado desde Argentina en la década de los 40, que contagió de abstracciones geométricas las distintas expresiones artísticas: dibujo, pintura, escultura, arquitectura, música, poesía, teatro, novela, cuento y danza. Un movimiento que en México tiene un gran exponente internacional, es lagunero y se llama Alonso de Alba.
Una extensa cantidad de obras testifican en el estudio-galería del maestro de Alba, la calidad de su trabajo y la razón por la que es considerado el representante del Arte Madi, no sólo en La Laguna sino en México. Invitado especial en dos ocasiones a exponer en el Museo de Geometría y Arte Madi de Dallas, Texas, el artista lagunero que ha trasladado su propuesta al grabado, dice recodar cuando inició la simetría de su discurso.
Lejos de la rigidez de las formas geométricas el artista lagunero se sale de su obra siempre con una sonrisa, es un hombre cálido y al que le da gusto hablar de arte. Razón por la que su galería es un refugio literalmente abierto a todo el mundo, desde donde un estudiante puede introducirse al grabado, hasta donde sus amigos acuden a pintar, con la garantía de encontrar un cómplice en la creación.
“Yo estaba en una etapa geométrica cuando una amiga mía llega de España y me enseña algunas obras que vio en el Museo Reina Sofía, donde vio una muestra con trabajos parecidos a los que yo estaba realizando, me trae un catálogo de Arte Madi y me doy cuenta que la única diferencia que hay entre este movimiento y mi trabajo es el marco de la obra, que el de ellos es recortado”.
El maestro de Alonso de Alba explica que para que una obra sea catalogada como Madi, se deben cumplir dos requisitos forzosos, uno que esté presentada sobre un marco recortado, en el que parece que las formas geométricas van más allá de color, y el segundo que sean abstracciones geométricas, donde cada pequeño espacio esté bien definido por su color. Claro con un discurso lógico preciso de continuidad de líneas y figuras.
El artista lagunero además de experimentar con las formas propias de este movimiento artístico, ha trasladado su lenguaje a una de sus pasiones plásticas el grabado, donde ni las duras placas de cobre sobre las que se dibuja han pasado indiferentes a la seducción de la línea. “En el 2006 yo le mostré una de mis obras al fundador del movimiento Madi, Gyula Kosice, y me dijo que era muy interesante, porque nunca había visto hacer Madi en grabado, sólo en dibujo y pintura, pero jamás en grabado”.
Si a un artista le gusta “quebrarse la cabeza”, es al maestro de Alba, quien ha trabajado en obras donde combina una gama primaria de doce colores en ocho tonos, que le arrojan al espectador una paleta de posibilidades de 96 instantes. Sus amigos dicen que Alonso de Alba es un gran artista y no cabe duda porque desde las 8:00 de la mañana quien pase por la esquina de la Mónaco y el bulevar Constitución, puede ver al creador en acción, todo el día haciendo lo que más le gusta, arte.
Un artista plástico
Además de su trayectoria plástica, De Alba cuenta con una larga carrera como catedrático de la Universidad Iberoamericana plantel Torreón, ha impartido varios cursos y talleres en el Icocult y varias instituciones culturales de la Comarca Lagunera. Cuenta con más de 76 exposiciones en México, Europa y Estados Unidos. Ha experimentado con la pintura, el grabado, la escultura, el dibujo e incluso la intervención de arte objeto, sobre muebles.
El género
El Movimiento artístico Madi inició en 1946 con el poeta argentino-húngaro Gyula Kosice y los uruguayos Carmelo Arden Quin y Rhod Rothfuss. Se trata de una propuesta para todas las ramas del arte dibujo, pintura, escultura, música, literatura, teatro, arquitectura, la danza, entre otras, basada en la extremación de los conceptos de "creación" e "invención", con el fin de liberar la creación artística de las limitaciones "externas" a la obra misma y expandir ilimitadamente todas las posibilidades que derivan de la continuidad de la obra de arte.
Un mural sin precedente
A sus 70 años De Alba inició un proyecto muy ambicioso que le tardó más de tres meses de intenso trabajo, para presentarlo el día de la inauguración de su galería. La elaboración de un mural de 23 metros de largo por unos 3 metros de altura, una obra de gran formato que es vista por los transeúntes que pasan cercas de este punto de la ciudad, “Avenida Mónaco y bulevar Constitución”, en la cual, la combinación exacta de formas geométricas, colores planos bien definidos en su espacio y líneas, impacta visualmente a los laguneros.
La obra de gran formato y en cuya superficie hay cuatro niveles, fue realizada con materiales muy especiales que resistieran las inclemencias del clima lagunero, Cen Panel, Compuestos adhesivos, cintas en base de asfalto y fibra de vidrio e incluso varias resinas líquidas. Puestas por un equipo de profesionales dirigidos siempre por De Alba quien no se despegó ni un minuto de la elaboración del mural que hoy adorna la calle de la colonia San Isidro, con formas rojas, ocres, amarilla,s verdes y naranjas.
El mural que en su totalidad mide unos 69 metros cuadrados, “23 de largo por 3 de alto”, es una muestra de arte conceptual o abstracto de tendencia Midi, por lo que su concepto maneja diversas figuras geométricas. Colores bien definidos en su espacio hacen resaltar la obra de día y de noche cuando es iluminada con luz artificial, un verde, 2 rojos, 2 naranjas, 2 ocres, y 3 amarillos, complementan los trazos de la obra. Así todos los laguneros pueden admirar la obra que “grita” sus colores y formas en medio del paisaje desértico de la ciudad.