Vialidad. Habitantes de la calle Maguey aseguran que no pueden estacionarse frente a sus casas por una decisión del Municipio. ARMANDO ACEVEDO/ EL SIGLO DE DURANGO
Vecinos de la calle Maguey de la colonia Real del Prado aseguran que faltó sentido común y planeación por parte del Municipio de Durango al pintar los bordes de las banquetas de amarillo, incluso la del frente de sus casas.
Situación que se presenta desde el pasado 17 de noviembre del 2010 y lo que provoca efectos negativos como no poner estacionar el vehículo frente a sus casas y que esta avenida se haya convertido en una autopista de dos carriles, que es utilizada incluso por los camiones de carga pesada.
Quienes tienen su casa por esta calle se refirieron al peligro que representa caminar por una estrecha banqueta de metro y medio, y más si se toma en consideración que los vehículos que circulan por el lugar lo hacen con marcado exceso de velocidad.
Por lo anterior consideraron que las acciones de vialidad emprendidas por la Presidencia Municipal son una "burda maniobra que evidencia la persecución de fines personales".
Señalan que fue una "decisión impositiva y dictatorial, de abuso de poder y de corte fascista que pone al ciudadano común y corriente sin peso específico político ni económico, es decir, en total estado de indefensión al tomar la decisión de pintar todas las banquetas de amarillo".
Impedir el estacionamiento y poner en riesgo la integridad física de los habitantes y transeúntes de esta calle, necesariamente, ocasiona el desinterés de posibles compradores de los bienes inmuebles y, por ende, una devaluación automática del valor comercial de los mismos.
Por ello, hicieron el llamado al alcalde de Durango, Adán Soria Ramírez, a que se dé marcha atrás a dicha decisión.