Frío saludo. El presidente Felipe Calderón y su homólogo de Francia, Nicolás Sarkozy, en el inicio de los trabajos de la Cumbre de Líderes del G-20.
El presidente Felipe Calderón defendió aquí la idea de eliminar el subsidio a gasolinas, pero advirtió que es menester que vaya aparejado con ayuda a los pobres o de lo contrario habría crisis sociales como las que viven hoy África o Chile.
Al participar en la mesa Crecimiento Verde del B20, paralela a la Cumbre de Líderes del G20, ante empresarios españoles, daneses, franceces, coreanos y finlandeses, el tema central del mandatario fue el cambio climático y su impacto en la economía.
"En cuanto a subsidios para los combustibles fósiles necesitamos eliminarlos. Estoy de acuerdo. Yo creo que hay que eliminar dichos subsidios, porque si vamos a establecer una economía de crecimiento verde necesitamos poner en marcha incentivos adecuados para promoverlo y no existen incentivos más poderosos que precios", explicó el mandatario.
El presiente Calderón expuso que "en todos los países en vías de desarrollo en los que existen estos subsidios, si nosotros no podemos sustituirlos podremos provocar grandes crisis sociales y económicas en muchos países". "Si establecemos un cambio radical sin sustitución de los subsidios, y me refiero a una transferencia directa para los más pobres y una descomposición del paradigma actual para reemplazar este sistema. Pero si no podemos implantar una sustitución del sistema anterior, vamos a provocar problemas grandes", insistió el mandatario mexicano. "Y lo otro es establecer estas medidas de manera paulatina, y es así como está procediendo México. Estamos aumentando de manera gradual el precio de los combustibles fósiles para, finalmente, poder eliminar sus subsidios. Yo creo en el comercio libre, pero creo en eso cuando uno le está dando los recursos financieros al mundo y los recursos totales en el mundo para promover una economía eficiente a nivel energético en el futuro", añadió.
El presidente Felipe Calderón dijo que el futuro de la humanidad depende de un acuerdo que dé continuidad al Protocolo de Kyoto, en donde Estados Unidos y China son protagonistas principales.
Calderón dijo ante empresarios españoles, daneses, franceses, coreanos y finlandeses, que es primordial que chinos y estadounidenses participen.