Integrados. Diversos giros, como los talleres mecánicos, son también sujetos a las verificaciones a cargo de la Profepa. EL SIGLO DE TORREÓN
Cada vez son más las empresas que se ajustan a los requerimientos ambientales, y por este motivo ha bajado la incidencia de sanciones que corresponde aplicar a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Profepa.
El responsable de la representación de la Profepa en la Región Lagunera de Durango, Fidel Silva Casas, informó que los empresarios están más involucrados en el cumplimiento de las leyes en materia ambiental.
Esto es en referencia al manejo y la disposición de residuos peligrosos y biológico infecciosos, que es la parte que la dependencia federal se encarga de regular y vigilar.
El padrón de empresas sujetas a verificación se actualiza cada año, y cabe señalar que el número de éstas es variable en función del cierre y apertura que se da por factores de tipo económico, principalmente.
Sin embargo, se han ido integrando establecimientos tales como talleres mecánicos, mismos que están sujetos a verificación por el manejo y disposición de los desechos de aceites automotrices, sólo por citar un ejemplo, de aquellos negocios que aunque son pequeños su actividad genera residuos que podrían representar un riesgo para el medio ambiente.
Silva Casas manifestó que además de las inspecciones periódicas, la actuación de la Profepa en casos específicos se hace sobre denuncias de la ciudadanía, en torno a lo que se considera como problema de contaminación.
Cabe señalar que todas las empresas que generan residuos peligrosos y biológico infecciosos deben contar con un registro que los identifica como generadores, y con base en ello es que se realizan las visitas de inspección.
En la medida en que los empresarios están más involucrados en la problemática ambiental, hay un mayor cumplimiento de las disposiciones, aunque todavía falta mucho por hacer en cuanto a la generación de conciencia sobre el manejo adecuado que deben recibir este tipo de desechos.