A la altura del Paseo de la Rosita, el pavimento luce ariñonado por el calor y el paso de los camiones.
Palmas secas y algunas rotas, adoquines tronados, camellones en pedazos, con basura, mallas ciclónicas a medias y pavimento ariñonado son algunos de los elementos que conforman el paisaje urbano del bulevar Revolución.
La última vez que se le dio una "manita de gato" fue en 2010, cuando se hicieron los trabajos de mejoramiento de la imagen urbana de la ciudad de Torreón, durante los 100 primeros días de la Administración del alcalde, Eduardo Olmos.