Miles de padres y niños se alinearon el miércoles por la noche en las aceras de las ciudades españolas para ver la llegada de los Reyes Magos. (EFE)
Miles de padres y niños se alinearon el miércoles por la noche en las aceras de las ciudades españolas para ver la llegada de los Reyes Magos, la víspera de la Epifanía que conmemora la entrega de obsequios al Niño Jesús recién nacido.
Durante el desfile más grande, en Madrid, decenas de miles de personas presenciaron bajo una lluvia fría el paso de carrozas profusamente adornadas que recorrieron el Paseo de la Castellana acompañadas por payasos, figurines de fantasía, juglares y bandas musicales en un acto de tres horas televisado en directo.
Los ocupantes de las carrozas lanzaron caramelos a los niños.
Esos desfiles tienen lugar cada 5 de enero, en la víspera de la festividad de la Epifanía, que según la tradición católica recuerda a los tres sabios que llegados del Oriente siguieron la marcha de una estrella hasta Belén para ofrecer oro, incienso y mirra a Jesús recién nacido.