‘Los hijos como instrumento de cobranza’
Por lo que he leído, la historia señala que allá por el año 1800, los tribunales que juzgaban a los pueblos por su precario derecho, contemplaban entre uno de los castigos más temidos el exhibirlos en la plaza principal de la ciudad, a fin de que la gente los crucificara con sus miradas, sin duda, la vergüenza era la condena que más marcaba sus destinos…
Bueno, pues en la actualidad algo de eso sucede, por decirlo de alguna manera y lo hacen ni más ni menos que los rectores, directores y administrativos de las universidades, tecnológicos y colegios particulares, sin que ninguna autoridad u órgano de Derechos Humanos intervenga ante lo que les voy a narrar.
En principio la vía es el uso indebido del propio Derecho de un particular, o sea, se hacen justicia por su propia mano y segundo, lo peor, el instrumento de cobranza son los estudiantes, que visto desde el seno familiar se llaman hijos, esto sucede cuando el padre de familia o tutor se retrasa, se le olvida, sepa Dios.. el pago de la colegiatura mensual.
De inmediato y no importando la edad del escolapio se dan órdenes, (yo creo que del más allá) para que de manera pública, humillante y notoria desalojen del aula a los niños, hijos de padres incumplidos, ya usted sabrá o imaginará cómo se ha de sentir el alumno al ser ridiculizado ante todos sus compañeros.
Ya así hecho lo anterior seguramente las carcajadas de los masters retumban en el infinito al ver concretada esa valiente y ruin decisión.
Que quede claro: no me refiero a los muchos papás que no obstante que no pueden pagar, se aferran por caprichos o traumas sociales a tener a sus hijos en colegio, tampoco aquellos que por descuido o desidia se le pasó depositar, a ésos quizá les causará una molestia pasajera, pero figúrese usted: aquellos papás que acaban de quedarse sin empleo, que tienen un problema de salud repentino, de inseguridad o accidente, que siendo profesionistas independientes no les han pagado sus honorarios, que el negocio no está dando a pesar de los esfuerzos, bla, bla, bla., y los rematan con estas acciones de quien menos se la esperan… de los centros “educativos”, de los educados.
De forma personal sigo afirmando que la clase media es la más golpeada: a los ricos ni quién los toque, a los pobres… subsidios por aquí, subsidios por allá ¿y a la flagelada clase media qué? Nada…
Creo que es muy importante que los diputados empiecen a tomar cartas en el asunto para que se legisle al respecto y no se sigan soslayando los derechos humanos de los más indefensos, nuestros hijos, que se cobren los adeudos por los medios que ya están regulados, no por el que uno elija.
En días pasados se supo que el presidente Calderón pinceló lo fiscal en las colegiaturas, a él está más que demostrado el interés a los rubros financieros, no el pueblo, nosotros como sociedad organizada, algo debemos hacer para que este tipo de situaciones se erradiquen por completo.
José Arturo García Ramírez.