¡La nueva ley del ISSSTE fue hecha para mejorar servicio!
En años pasados se derogó la ley del ISSSTE, el pretexto: ¡cambiar para mejorar!
Bajo esta premisa sucumbieron varias conquistas laborales de los trabajadores al servicio del Estado (avaladas por la inefable Suprema Corte de Justicia de la Nación) la cual se dice garante de la constitucionalidad.
El miércoles siete de abril de 2011, a las 9:00 a.m. me manifesté en las afueras de la clínica-hospital, de el ISSSTE de la ciudad de Torreón, Coahuila, (solo, para que no se preste a tiempos políticos) por el mal servicio que presta dicha clínica-hospital.
Inmediatamente, para algunos como si fuese un sacrilegio lo que estaba haciendo, me miraban como animal raro, para otros, la gran mayoría les causó curiosidad el que un individuo solo se manifestara, con un megáfono en la mano, unos cartones con consignas colgados al cuello y un puñado de volantes, por medio del altoparlante expliqué el motivo y la razón por lo que estaba haciendo aquel acto de protesta y fueron muchas las personas que se acercaron para felicitarme por dicho acto, otros se unieron a mi protesta y la hicieron suya.
Las protestas más frecuentes de los derechohabientes que unieron su sentir al mío fueron: trato déspota por parte del personal, cancelación de citas programadas con médicos especialistas, postergación de estudios subrogados, falta de medicamentos, etc.
Es por eso el título del escrito, si la ley del ISSSTE se cambió para mejorar ¿Dónde está la mejora en el servicio?
Torreón, Coahuila.
José Natividad de la Cruz Mejía,
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Cuenta hasta diez...
Frase un poco pasada de moda, pero que deberemos utilizar al podar nuestros arbolitos, ya que se han visto árboles que han sido prácticamente “borrados del mapa”; será por fastidio de los dueños o por “estética en sus fachadas”, ya que muchos quedaron reducidos a meros “matorrales” después de la histórica helada.
Se ha visto mucha improvisación de parte de los podadores, ya que muchos debido a la falta de empleo, se dedican temporalmente a este oficio, pero muchas veces sin conocimientos de la poda y mucho menos con la herramienta adecuada, ya que los cortan a “machetazo limpio”, otros con seguetas, y algunos otros colgándose de las ramas para romperlas.
Mi abuelo, que fue jardinero del parque Morelos de Gómez, nos invitaba a ver, cómo eran las técnicas de la poda, incluso nos enseñó a “curar” las partes seccionadas con barro reseco.
Por ello, no hay que olvidar que los árboles y en general toda la flora, son los pulmones de nuestro sufrido planeta, así, antes de talar o malpodar tu árbol: cuenta hasta diez, y hazlo con cuidado.
Gómez Palacio, Durango.
Hugo A. Valerio Arzave,