Que la parrense fábrica textil "La Estrella" pueda cerrar sus puertas ante el conflicto obrero patronal, que ya tiene más de treinta días de discusiones sin provecho, es una noticia verdaderamente alarmante para la parca economía de Parras de la Fuente. La Estrella y sus empresas han sido, desde antes de 1857, el apoyo económico de los habitantes de Parras, quienes ahora no tienen otras fuentes de trabajo, sino la misma fábrica textil, la empresa Parras-Cone y alguna que otra maquiladora de ropa, pero todas, de algún modo, son responsables de la rama textil y de su factoría fundadora.
La noticia leída en los periódicos regionales el pasado martes 24 de agosto, no fue de modo alguno una buena noticia. Además de los 400 obreros textiles, de cuya pericia y antigüedad depende la producción de las telas que produce La Estrella, hay cien plazas administrativas que igualmente resentirán los efectos de la suspensión de labores, que en el caso de una huelga serían fatales.
No han sido muchas las ocasiones en que esta situación se ha presentado históricamente. Por lo general la empresa y los obreros han conducido sus relaciones de trabajo dentro de un espíritu de mutua colaboración. Hubo huelgas de larga duración que afectaron a la empresa y a los trabajadores en otras ocasiones, las cuales fueron conjuradas gracias a la buena voluntad de los factores en pugna. Las causas de la extrema resistencia de unos y otros devienen de la situación económica derivada de las grandes crisis financieras que se sufren en la mayor parte de los países occidentales, ya europeos, ya americanos; la inestabilidad de la economía nacional y de los valores bursátiles, así como la especial situación financiera de la industria textil en todo el mundo, y la supervivencia de reglas laborales rígidas y anacrónicas, que no pueden solventar las empresas imbricadas, tornándose rígidas e inflexibles sus posiciones, que debieran construir un diálogo positivo entre ambas partes.
Ayer surgió, sin embargo, en la voz del secretario general del Sindicato de Obreros Progresistas de La Estrella, Reynaldo Aguilera López, la esperanza de un buen arreglo: la representante legal del SOPE, Angelina Hernández, afirmó que está en espera de la documentación indispensable para el caso de cierre ante la Junta Federal del Trabajo: "Si la empresa insiste en presentar su aviso de quiebra, debe depositar esa papelería en la Junta Federal, y no lo ha hecho".
"Las banderas rojas y negras se exhiben ya a la vista en la Fábrica La Estrella, pero nosotros, la parte laboral, no hemos planeado ninguna actividad extraordinaria". Respecto a las pretensiones de la empresa, ya el SOPE ha cedido en lo posible, ahora hace falta que el director de CIPSA, señor Rivero Larrea, decida la cuestión, del cierre, que el sindicato no objetará, pues ya reconoció que él es el dueño y puede cerrar cuando quiera" .
Orgullo de Parras, lo que implica que también es orgullo de México, es necesario que el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado hagan presencia proactiva y positiva, amigable y cordial, en este conflicto entre la empresa y el sindicato de FLESA, que parece no tener una buena conclusión. El presidente del consejo de administración de la Compañía Industrial de Parras, dueños de FLESA, no sólo tiene un serio compromiso ante sus accionistas, sino también ante la ciudad, obreros, empleados y habitantes de Parras, comprometidos todos con la larga historia de trabajo empresarial de quienes la fundaron y mantuvieron a viento y marea; y ante sí mismos, pues si han sacado la cara, también deberían sacar la cartera ante la actual situación económica, que es fatal para sus familias. Estamos seguros que habrán de sentirse muy orgullosos después de haber realizado el mejor esfuerzo ante su compromiso social..