No sé para qué le andan buscando tres pies al gato, cuando es obvio que tiene cuatro, salvo que una se la hayan cercenado de un granadazo los que usted y yo sabemos. De ahí que el teorema quede reducido a si la justicia es una realidad en este país o por el contrario, como dijo el ranchero: tiene sus "asegunes". La lógica nos dice que sí, con el "pero" de siempre. Para el asunto habría que consultar al "Gober Precioso"y al "Rey de la Mezclilla", que han de saber un largo rato de estas intrincadas, enredadas y, a veces, enmarañadas cosas de quienes administran la justicia. Si acaso se salvó de parar en chirona es porque su cara no refleja que sea heredero de la familia de Luis XVI, sino más bien de un príncipe olmeca, enterado de prácticas ancestrales en que los amuletos dorados juegan un papel preponderante. Esta vez sirva esto de introito para referirme al proceso que se ha seguido en contra de la francesa Florence Cassez a la que se le dictó sentencia de 60 años de prisión por secuestro, portación de armas exclusivas del ejército y delincuencia organizada.
Lo malo del caso es que la petición que hace el gobierno francés para que sea enviada a su país donde será internada en prisión para que allá, en territorio francés, cumpla su condena de 60 años tras las rejas, en cabal cumplimiento al tratado suscrito por nuestro gobierno, que es rechazado por que decimos aquí, que una vez en manos de las autoridades de allá, será puesta en libertad, lo que constituiría una burla a los tribunales mexicanos. El asunto, al negarse las autoridades autóctonas a acceder al traslado ya ha tenido sus consecuencias. El presidente francés Sarcozy está que echa lumbre por ambos poros de la nariz como dragón. La emperatriz Carlota, allá en el inframundo, estará pensando que lo mismo sucedió, guardadas las consabidas distancias, con su marido, al que el gobierno de Benito Juárez le negó su expatriación y perdón, siendo fusilado en las faldas del Cerro de Las Campanas, en el año del Señor de 1867.
La canciller francesa Michele Alliot-Marie, después de conocer la resolución que, en el fondo. está impidiendo el traslado, dijo: no abandonaremos a nuestra compatriota, considerando que el fallo, desde su personal punto de vista, en realidad constituye una denegación de justicia.
Así están las cosas, hasta ahora. Mientras más pasa el tiempo menos posibilidad hay de que por las "buenas" se conceda la extradición solicitada. Será interesante ver cómo procede el gobierno francés. Están como luego se dice "enchilados". Los tribunales mexicanos han hecho justicia, parecería que en las actuales circunstancias no hay para dónde hacerse. Un comando israelí, que al igual que el rescate en Entebbe, llegara hasta la celda donde está confinada la Cassez o si se iniciara una expedición punitiva para deshacer el entuerto, que se produjo al aplicarle 60 años de cautiverio.
Esos tiempos quedaron atrás, ni Sarcozy es Itzjak Rabin ni la Florence se parece naditita a Pancho Villa.
En el primer caso, se tuvo un éxito rotundo. El robusto Idi Amin Dada medía 1.93 metros de estatura y pesaba más de cien kilos, acusado de canibalismo, existe la leyenda que guardaba los sesos humanos en refrigeradores, tuvo cinco mujeres y de 20 a 25 hijos. Su admiración por la vida de Adolfo Hitler lo llevó a secuestrar un avión con bandera iraelí a 12 tripulantes y 246 pasajeros, lo que ocurrió en junio de 1976. Los terroristas soltaron a los que no tenían un origen judío, en tanto Israel preparó el rescate que tuvo un éxito atronador. Eso por lo que respecta a la emotiva incursión a Entebbe en Uganda.
Por lo que ve a la expedición punitiva organizada por el gobierno de Washington, con 10 mil hombres a cargo del general John J. Pershing, cuya misión era capturar a Francisco Villa, fue un fracaso total. No pudieron verle ni el polvo. Villa había atacado Columbus en territorio estadounidense. Pershing volvió con la cola entre las piernas al no poder atraparlo.
Regresando a la época actual les aconsejaría a los franceses que ni le muevan en el asunto de la francesa si no es legalmente.