Con su excelso boxeo y dominando de principio a fin la pelea, Cristian Mijares (Der.) retuvo su faja supermosca FIB al derrotar por amplia decisión unánime al nicaragüense Carlos ‘Rapidito’ Rueda. (Fotografías de Jesús Galindo López)
Con pequeños sobresaltos por los constantes choques de cabeza y la confusión en la lectura de las tarjetas al final de la pelea, el lagunero Cristian Mijares se adjudicó un triunfo por decisión unánime en 12 asaltos sobre el nicaragüense Carlos 'Rapidito' Rueda, para retener su campeonato mundial supermosca FIB.
Dos jueces, Albert Bennett y Rubén García, vieron ganar claramente al monarca con idénticas tarjetas de 120-108, mientras que Jonathan Davis lo vio triunfador 118-110.
El comisionado de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), Dave McCullough, le pasó erróneo el veredicto final al anunciador oficial, ante el desconcierto de aficionados que se dieron cita en buen número al Palenque de la Feria de Durango. La tarjeta de El Siglo de Torreón vio triunfador al 'Diamante' 119-109.
La complejidad del centroamericano, con constantes amarres y cabezazos, así como su rapidez arriba del encordado, hizo que se le dificultara en los primeros asaltos al campeón mundial, quien con su fino boxeo y certera puntería contrarrestó a su tozudo adversario.
En los dos primeros asaltos hubo constantes choques de cabeza, lo que hizo que el réferi, el norteamericano Jack Reiss, le llamara la atención al visitante. En el tercer rollo Mijares salió cortado del puente de la nariz, por lo que sangró profusamente, aunque su esquina hizo buena labor al detener la hemorragia.
El lagunero comenzó a imponer su ritmo de pelea marcando la distancia, pero los amarres arriba del cuadrilátero estaban al por mayor, con mucha actividad para el tercero sobre la superficie. Hubo dos resbalones del centroamericano que no fueron contadas como caídas.
Fue en el octavo giro cuando Mijares le abrió la ceja izquierda a su oponente, quien batalló con su visibilidad, fallando en innumerables ocasiones, ante la algarabía de los presentes, que animaban al mexicano con el grito de "¡Durango!, ¡Durango!".
Con su boxeo estético, Cristian sobrellevó la pelea en los últimos rounds, cuidándose de los volados de Rueda, quien los lanzaba a diestra y siniestra como último recurso para intentar ganar.
El monarca asestó uppers que hicieron mella en el rostro del 'Rapidito', así como castigo a la zona hepática, que hizo retroceder al retador, aunque nunca lo pudo poner en malas condiciones.
Con el triunfo, Mijares puso sus números en 42-6-2, 18 KO's, en lo que fue su pelea 15 de título mundial, con marca de 12-3 triunfos. El nica desmejoró a 16-5-1, 13 KO's.