F Estejar el nacimiento -natividad o navidad- de Jesús, es una fiesta cristiana que ocupa a todo el occidente, influyente en el mundo para motivarnos en hacer reflexiones espirituales y materiales, hasta suspender batallas en guerras y renovar votos y esperanzas de una mejor relación humana.
Uno de los primeros papas de la historia del cristianismo fue Telésforo, que en el año 130, institucionalizó las fiestas de navidad, fijándolas en el día seis de enero, que corresponde a la llegada y adoración de los magos de oriente; pronto pudo advertir que continuaba la influencia de las adoraciones al sol, que finalizaban el veinticuatro de diciembre con las fiestas saturnales, durante el solsticio de invierno, conmemoración que los romanos habían inculcado entre los ciudadanos y que no era conveniente seguir sosteniendo, por distraer a los creyentes de la fe cristiana.
Hasta la fecha, continúa la discusión de la real fecha de nacimiento del profeta, hombre y Dios, según las creencias de cada cultura; algunos aseguran que fue años anteriores al inicio de la era cristiana y que la confusión es debida a un error en el cálculo del monje Dionysius Exiguus -el enano-, matemático e investigador de los creyentes cristianos del siglo sexto.
Los evangelistas escribieron sobre tal acontecimiento aportando datos de interés, como Mateo, que afirma de Jesús haber nacido en tiempos de Herodes el Grande y que fue en Belén de Judá, -afirmación de Lucas- con motivo del éxodo provocado por el levantamiento de un censo poblacional.
No contar con datos exactos, da lugar a una serie de disertaciones y discusiones sobre la fecha del nacimiento de Jesús, incluyendo intentos de relacionar a esas fiestas del sol con el nacimiento del hijo de Dios; El primer texto es de Cipriano de Cartago 50-249 d.C.- que declaraba enfáticamente: "¡Oh, qué maravillosamente actuó la Providencia, que en el día en el que nació el Sol... Cristo debía nacer". Crisóstomo, patriarca de Constantinopla ¬¬-347 a 407 d. C.- escribió: "No obstante, Nuestro Señor, también nace en el mes de diciembre, en la octava antes de las calendas de enero -25 diciembre-; hasta que, finalmente, Tertuliano afirmó que el Sol no era el Dios de los cristianos, considerando a la esencia de Dios "como luz que proviene del sol".
Más adelante, Agustín -354 a 430- declararía afirmación herética relacionar a Cristo y el Sol. El Papa León I, reprende a aquellos que al entrar a la Basílica de los Apóstoles vuelven la vista para adorarlo.
Otros autores fijan la fecha en abril y aportan como dato importante la adoración de los pastores, que según relato, fue en campo libre, lo que nos remitiría a las tradicionales nevadas y heladas del mes de diciembre.
Para complicar la definición de la fecha, otros tratan de identificar el fenómeno de la estrella de Belén, afirmando que bien pudiera ser una conjunción de Marte, Saturno y Júpiter; algunos más, insisten que fue el Cometa Halley, que cíclicamente ha rondado la Tierra y que según cuentas astronómicas se habría visto cuatro años antes al inicio de la cuenta de "antes de Cristo" y basan sus afirmaciones en las consideraciones del gobierno de Herodes el Grande y las fechas que realizaron el censo romano.
Pero... ¿qué tan importante es definir la fecha exacta del nacimiento de Jesús?
Realmente tiene poco interés, a menos que sea usted un obsesivo que requiere de datos que no tienen aplicación práctica; lo cierto es que ya es considerada como verdad la presencia de ese hombre, considerado como el Dios Hijo por los cristianos o el profeta enviado a los seguidores del Islam.
Es obvio que su presencia cambió al mundo con su postura filosófica sobre temas de justicia, libertad y, sobre todo: amor.
Tal vez, por el ajuste en las enseñanzas de Pablo, con la influencia de su formación romana perfeccionada con la filosofía griega, el Cristianismo, luego del Islamismo, es la religión más practicada en el mundo.
La Biblia, que contiene las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles es el libro más vendido y reproducido en diferentes idiomas. Consecuentemente, ha dado pie a la rejerarquización de valores del mundo occidental.
Para nuestro caso, como parte del mundo latino, las enseñanzas recibidas a través de la religión, han sentado bases de usos, costumbres, valoración de bien y mal, y establecimiento de normas de convivencia social, aún cuando a últimas fechas estén recibiendo un embate particular, consecuencia del materialismo e individualismo que afecta a nuestras sociedades.
Le invito a que retomemos nuestras tradiciones en el contexto de la formación en valores y que aprovechemos la época navideña para hacer, luego de una formal revisión, nuevos propósitos para mejorar como hombres y mujeres dispuestos a al crecimiento espiritual, personal y familiar. ¿Acepta?