En Oslo no se verá a galardonados en traje y corbata el 10 de diciembre próximo. En lugar de ello, coloridas túnicas africanas y el velo de una musulmana marcarán la entrega del Premio Nobel de la Paz de este año.
Se trata de la primera vez, en sus 110 años de historia, que el premio es concedido a tres mujeres a la vez: la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, su compatriota Leymah Gbowee y la periodista yemení Tawakul Karman. Las tres galardonadas reaccionaron con emoción a la concesión del premio. Johnson-Sirleaf escribió un mensaje a la nación que firmó como "Mamma Ellen": "El mundo ha vuelto a descubrir a Liberia. Éste es un momento decisivo en la historia de Liberia", señaló.
Gbowee habló, por su parte, de un "Nobel para las mujeres de África". "Este galardón impulsará la lucha por la justicia y las reformas", dijo Karman a la cadena Al-Arabiya. Las dos liberianas fueron elegidas por su ardua labor para rescatar a su país de la violencia casi apocalíptica de la guerra civil.
La musulmana Karman, por su parte, recibió el galardón por su valerosa y temprana lucha contra la dictadura en Yemen, donde, a diferencia de Liberia, las protestas siguen a la orden del día. Jagland recordó que las consecuencias de la guerra y la violencia castigan especialmente a las mujeres en ambos países. Las tres galardonadas aumentan a sólo 15 el número de mujeres que han recibido la distinción desde 1901. En las otras disciplinas del Nobel también hubo este año únicamente varones.
Dan último adiós a Nobel
Los kenianos dieron el último adiós el sábado a Wangari Maathai, la primera africana en ganar el Premio Nobel de la Paz, en un funeral de Estado que incluye oraciones, alabanzas y la siembra de árboles.
Cientos de kenianos, entre ellos el presidente Mwai Kibaki y al primer ministro Raila Odinga, se reunieron en un histórico parque de Nairobi, capital del país, para participar en las oraciones en honor a Maathai. La laureada, mejor conocida como la Madre Árbol de África, fundó el Movimiento Cinturón Verde que sembró 30 millones de árboles por toda Kenia.
Maathai ganó el Premio Nobel de la Paz en 2004 y fue reconocida por su trabajo en la conservación y a favor de los derechos de las mujeres, los cuales la llevaron a enfrentarse al represivo régimen del ex presidente Daniel Arap Moi.