Suciedad. Trabajadores salen por las reses y se meten con las botas llenas de estiércol. EL SIGLO DE TORREÓN / EDITH GONZÁLEZ
En condiciones poco higiénicas se encuentra el rastro Municipal de Francisco de Francisco I. Madero.
En una visita realizada por El Siglo de Torreón, se pudo observar a las afueras del edificio en donde se sacrifican las reses, una carreta llena de estiercol y a unos cuantos metros, el cuero de una res en la tierra, además una alcantarilla estaba tapada y llena de agua sucia.
Trabajadores del rastro dijeron que la carreta no se había vaciado debido a que tenían descompuesto un motor que ayudaba a la succión del estiércol para trasladado a un remolque que se encarga de vaciarlo lejos del rastro, aunque admitieron que no debería de acumularse, por higiene.
No obstante otros empleados revelaron que durante el sacrificio de las reses, algunos trabajadores salen al corral y entran con las botas llenas de excremento, lo que no debería suceder, pues el lugar del sacrificio debe estar completamente limpio.
Mencionaron que esto obedece a la falta de personal, pues alrededor de siete trabajadores fueron despedidos en Noviembre del año pasado.
Por su parte el médico veterinario del Rastro, Carlos Gómez, informó que en una revisión que realizó recientemente Salubridad solo se les hicieron observaciones que no tenían relación con la higiene.
"Hace poco Salubridad nos hizo una revisión, salimos bien en general, solo nos hicieron unas observaciones como comprar y rotular unos tambos y ese tipo de cosas", dijo. Sobre esta cuestión el administrador del lugar, se negó a dar declaraciones, argumentando que Comunicación Social del Municipio les prohíbe dar cualquier tipo de información.