Autoridades de Estados Unidos conocían desde agosto de 2010 las actividades de las personas que compraron el arma usada en el ataque en el que murió un agente de Migración y Aduanas de ese país en México, según información revelada ayer.
En una carta enviada a la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos (ATF), el senador Chuck Grassley aseguró que datos en su poder indican que la ATF seguía el rastro de los hermanos Otilio y Ranferi Osorio desde antes de que compraran el arma usada en el ataque a agentes estadounidenses en San Luis Potosí en febrero pasado.
El agente Jaime Zapata murió en el atentado y su compañero Víctor Ávila resultó herido. El ataque causó tensión en las relaciones entre México y Estados Unidos.
Los hermanos Osorio fueron detenidos en Estados Unidos el 28 de febrero. Ranferi Osorio había sido miembro de la Infantería de Marina antes de convertirse en traficante de armas.
Según el Departamento de Justicia, el 10 de octubre de 2010 Otilio Osorio compró en Texas una arma calibre 7.62 y las autoridades estadounidenses habrían tomado conocimiento del hecho en noviembre.
Pero Grassley aseguró que la ATF sabía de las actividades de los Osorio desde dos meses antes como parte de la operación "Rápido y Furioso" que consistió en autorizar la compra de armas a traficantes para rastrearlas a cárteles mexicanos de la droga.
Una de las armas compradas por los hermanos Osorio fue rastreada al grupo armado que asesinó a Zapata en febrero. Esa fue una de las casi 2 mil armas cuyo rastro fue perdido por las autoridades.
En su carta, Grassley exigió a la ATF informar la fecha exacta en que sus agentes conocieron por primera vez las actividades de tráfico de armas a México de los hermanos Osorio.