Torreón Transporte Público Torreón Simas Torreón Clima en La Laguna Armas de fuego

'Podríamos rescatar a más'

Protector. Mario Iturbe Ingelmo se dedica a proteger menores en situación de riesgo desde hace casi 23 años.

Protector. Mario Iturbe Ingelmo se dedica a proteger menores en situación de riesgo desde hace casi 23 años.

CRISTAL BARRIENTOS

Todo empezó la madrugada del lunes nueve de enero de 1989, cuando Mario Iturbe y su esposa vieron a siete niños durmiendo en el suelo de una central camionera en el poniente de Torreón.

A pesar del intenso frío, los niños sólo estaban cobijados con unos cuantos periódicos y cartones. Al verlos, Mario Iturbe Ingelmo no dudó en invitarlos a dormir en su casa, ubicada en la colonia Antigua Aceitera.

Los pequeños aceptaron y al día siguiente regresaron con más niños que tampoco tenían un lugar dónde dormir ni protegerse del crudo invierno que se sintió en esa época en La Laguna.

Para el 13 de marzo, en la casa de Mario Iturbe ya había 70 niños. Fue así como surgió el Hogar de Niños la Fe y en enero de 2012 cumplirá 23 años de proteger a menores en situación de riesgo.

"Cuando vi a esos pequeños en la central camionera me reflejé en ellos porque yo procedo de una familia disfuncional; tuve 16 hermanos y mi madre se fue con otro hombre cuando yo apenas tenía siete años de edad, y siempre viví con muchas carencias".

Además, su hija Nayeli, en sus primeros meses de vida, estuvo gravemente enferma y los doctores le dijeron que no sobreviviría. "Todo eso me sensibilizó, al igual que mi esposa, para tratar de ayudar a los niños en situación de riesgo".

Al principio, las cosas no fueron fáciles porque en la casa de Mario Iturbe había poco para compartir y tanto él como su esposa y los niños, se dormían en el suelo. "En la zona del poniente había demasiada pobreza y muchos problemas de alcoholismo y drogadicción, y había muchos pequeños deambulando por la calle y sin ir a la escuela".

Entonces Mario decidió dejar su trabajo como maestro de contabilidad y comenzó a pedir dinero en los camiones para mantener a los 70 niños que habían llegado a su casa prácticamente de un día para otro.

El dinero que ganaba como maestro no alcanzaba para mantener a todos los niños, por eso decidió salir a buscar ayuda a las calles de Torreón.

"Iba a pedir dinero a los camiones y a las centrales, y las personas respondían muy bien porque antes eran más solidarias, además podíamos andar a cualquier hora sin ningún problema".

En 1991, el Hogar de Niños la Fe se convirtió en una asociación constituida y avalada por la Procuraduría de la Familia. "Cumplimos con todos los requisitos para poder darle atención a los menores sin ningún problema".

En el Hogar de Niños La Fe viven pequeños que no pueden estar con sus madres, pues algunas están en la cárcel acusadas de narcotráfico, otras son alcohólicas o adictas, y unas más se dedican a la prostitución, mientras que a sus padres ni siquiera los conocen.

"Cuidamos a niños que verdaderamente lo necesitan. Antes dormían aquí pero el Gobierno del Estado modificó las leyes y fue imposible para nosotros cumplir con una serie de requisitos para continuar trabajando como un albergue, y por eso ahora sólo es una casa de día".

En este lugar aprenden cómo cuidarse a sí mismos porque saben que nadie más lo hará, además reciben apoyo psicológico y escolar, comida, ropa, zapatos, y atención médica, entre otros servicios.

"Como casa de día, los niños siguen recibiendo la misma atención. Lo único que no hacen es dormir aquí, al principio creímos que muchos se iban a ir pero no, sus padres los siguieron trayendo".

Mario Iturbe reconoce que muchas veces ha sentido miedo de esta responsabilidad, sin embargo, recuerda sus propios sufrimientos cuando era niño y cómo su hija estuvo a punto de morir.

Entonces recobra las fuerzas y el valor que necesita para seguir adelante con el cuidado de los niños.

"Cuando comienzo a conocerlos, me reflejo mucho en ellos, entonces me doy cuenta de lo resentido que estaba con la vida. Gracias a ellos pude sacar todos esos sentimientos negativos, por eso me interesa que no crezcan odiando a quien les dio la vida porque al final serán los únicos dañados".

Está convencido que los sufrimientos se deben dejar en el pasado y aprender a superarlos porque no se pueden borrar.

"Son pequeños en situación extrema y proceden de familias disfuncionales".

Detrás de cada niño, dice Mario Iturbe, se escribe una historia de mucho sufrimiento debido su contexto.

A pesar del trabajo que realiza el Hogar de Niños La Fe, el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Torreón sólo le da mil pesos mensuales que a veces no alcanzan ni para pagar el recibo de agua, ni otros servicios.

Dice que cuando entró la actual administración le suspendieron ese apoyo mensual durante los primeros cinco meses de 2010.

Después de por lo menos cinco visitas e inspecciones al albergue, el DIF le reactivó el apoyo pero la cantidad resulta insuficiente para darle atención a 35 niños, pues el gasto operativo mensual es de 40 mil pesos.

"El albergue tiene capacidad para atender hasta 300 niños pero no podemos recibir a más por falta de recursos. Gracias al trabajo social de alumnos de preparatoria se sostiene el albergue porque elaboran dulces de tamarindo y chorizo, y los vendemos para obtener recursos".

Mario Iturbe lamenta la falta de sensibilidad de las autoridades municipales.

"Hago este trabajo porque me gusta, no para que me den dinero, pero si recibiéramos apoyo podríamos rescatar a más menores que están en riesgo de caer en las adicciones o de convertirse en delincuentes por el entorno tan difícil en que viven".

Mario Iturbe está convencido que si los niños no recibieran atención en esta casa hogar, de adultos se convertirían en delincuentes.

"Detrás de cada sicario, secuestrador, o asesino, hay una infancia frustraste, por eso es importante no dejar que los niños crezcan con odio ni resentimientos".

En la actualidad, Mario Iturbe tiene 65 años de edad y asegura que hasta el último día de su vida seguirá ayudando a los niños en situación de riesgo.

"Mis parientes me dicen que estoy loco porque cuido a personas que ni siquiera conozco, y me han criticado muchísimo porque le he dedicado 23 años de mi vida a esta casa hogar".

Pero las críticas no le importan porque cuenta con el apoyo de su esposa Laura Pacheco Yáñez, y sus hijos Nayeli, Sarahí y Mario.

"En ocasiones me ha dado miedo esta responsabilidad, pero en cada uno los niños veo una vida con un futuro. Siempre me he visto reflejado en ellos, por eso los comprendo y los entiendo, y seguiré trabajando hasta el final para darles todos los cuidados que necesitan para salir adelante".

23

 AÑOS

Cumplirá el Hogar de Niños La Fe el próximo año.

 MARIO ITURBE

Director de Casa Hogar

El siglo de torreón / Cristal Barrientos

35

 NIÑOS

En situación de riesgo atiende el Hogar de Niños La Fe.

Optaron por ayudar a menores en riesgo

Algunos detalles sobre el Hogar de Niños La Fe:

⇒ El nueve de enero de 2012, cumplirá 23 años.

⇒ Todo empezó la madrugada del lunes nueve de enero de 1989, cuando Mario Iturbe y su esposa vieron a siete niños durmiendo en el suelo de una central camionera.

⇒ En el Hogar de Niños La Fe viven pequeños que no pueden estar con sus madres, pues algunas están en la cárcel acusadas de narcotráfico, otras son alcohólicas o adictas, y unas más se dedican a la prostitución, mientras que la mayoría ni siquiera conocen a sus padres.

Leer más de Torreón

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Protector. Mario Iturbe Ingelmo se dedica a proteger menores en situación de riesgo desde hace casi 23 años.

Clasificados

ID: 679189

elsiglo.mx