Motivo de peso. Muchas víctimas de violencia intrafamiliar no denuncian ni solicitan ayuda por la dependencia económica; la Procuraduría de la Defensa de la Mujer atiende estos casos. EL SIGLO DE TORREÓN
El factor económico suele ser un motivo de peso para que las mujeres que reciben malos tratos de sus cónyuges no soliciten ayuda; es hasta que dejan de tener para el sustento propio y de los hijos cuando muchas de ellas optan por denunciarlos.
"Por desgracia, además de la dependencia económica, esto nos muestra también que aún falta mucha educación y sobre todo, fortalecer la autoestima del género femenino", refiere la titular de la Procuraduría de la Defensa de la Mujer, Claudia Gabriela Bonilla.
El grueso de las mujeres que se atienden en la dependencia oscila entre los 17 y 35 años de edad, quienes por lo regular se casaron o iniciaron una vida en común demasiado jóvenes; por lo tanto, carecen de preparación y esto les dificulta conseguir un empleo.
Mientras que las parejas les provén, poco o mucho según sus posibilidades, hay quienes "aguantan" agresiones verbales, físicas o psicológicas, lo que mantiene oculto el grado de violencia intrafamiliar y que sale a relucir cuando por alguna razón dejan de tenerlo.
Bonilla dice que la autoestima es uno de los talleres que se imparte a quienes acuden a terapia, como un elemento importante para salir del círculo vicioso de la violencia.
En otros casos, se les apoya con talleres en los que aprendan oficios y puedan obtener ingresos para que ya no dependan económicamente.