En política hay reglas muy claras y sencillas a las que rara vez se hace caso.
Una de ellas, dice que jamás se debe lastimar a nadie si no se tienen elementos fehacientes para hacerlo.
Por eso me llama la atención que el presidente Felipe Calderón esté actuando tan a lo tonto en asuntos que son delicados y que, con el tiempo, se le pueden revertir.
La causa fallida enderezada contra Hank Rhon, es una muestra de ese tipo de acciones, pues con seguridad, alguien lo convenció de que sería un golpe genial en contra del PRI y resultó todo lo contrario.
Ya en ocasiones anteriores, Fox había intentado acciones semejantes que a la larga se desvirtuaron por completo, como el caso de Pemex y lo único que logró fue levantar enconos y rencores.
No digo que si se tienen elementos no se actúe en contra de quienes transgreden la ley, sino que estos elementos deben ser contundentes y si no, mejor no intentarlo.
Por que además, Fox tuvo la fortuna (para él) de entregar la Presidencia a otro panista, lo cual lo puso a resguardo y también a sus hijos putativos. Pero ese puede no ser el caso de Calderón.
Por un lado se avienta contra Hank Rhon, en una acción fallida y mal armada y por otro contra el presidente del PRI, Humberto Moreira, usando a un senador panista que lo acusa de enriquecimiento ilícito.
Es bien sabido que si hay dineros que se revisan con lupa son los federales, por lo que su manejo debe estar bien comprobado. Y los estatales, son competencia de una instancia que también fiscaliza bien y no está al alcance de la federación.
La desesperación del presidente debe ser tal que no encuentra de dónde agarrarse para asegurarse que gane un candidato del PAN, pero la realidad le indica que ello se advierte difícil.
¿Qué va a pasar entonces cuando Calderón ya no tenga el poder, ni tampoco quién le cuide las espaldas? ¿Se convertirá en un prófugo de la ley? Porque al que le buscan le encuentran, reza el dicho pupular.
Debería verse en el espejo de Pablo Salazar, exgobernador de Chiapas, quien también en su momento, siguiendo sabrá Dios qué sugerencias, enderezó campañas de persecución en contra de funcionarios estatales y ahora él se encuentra en la cárcel, por circunstancias semejantes.
Debo añadir, además, que Fox no tenía idea de nada, menos de derecho; pero Calderón es abogado, egresado de una de las escuelas más prestigiosas del país, por lo que no se puede llamar engañado en materia de derecho.
Acciones fallidas, rumores y calumnias son las armas de las que el presidente echa mano para tratar de garantizar que el poder presidencial no vuelva al PRI. Pero la decisión no está en sus manos, sino en las del electorado.
En vez de andar inventando, debería ocupar los meses que le quedan en tratar de dar solución a los problemas de seguridad que afectan a la población, mas estoy convencido de que Calderón quisiera solucionar ese problema, pero en realidad no sabe cómo.
Ya sacó a los militares de los cuarteles, los dotó de armamento y poder casi ilimitado, les aumentó los salarios y los resultados son magros, pero además, esos resultados la población no los advierte.
Y para colmo, declara en el extranjero que los que masacran al pueblo son los del PRI, en clara alusión al 68. ¿Tiene eso algún caso, algún sentido?
No es comparable lo que sucedió aquel nefasto día con la "guerra" que se ha desatado en el país. Y aún entonces, Díaz Ordaz tuvo el valor civil de asumir toda la responsabilidad de esa decisión de gobierno.
Pero en la actualidad, parece que todos tienen la culpa menos el Jefe del Ejecutivo.
Pensé en su momento, que Felipe tendría mayor preparación, valor y entereza que Fox, a la hora de gobernar. Pero aunque son estilos distintos, los resultados son los mismos, dos sexenios en los que quienes han aprendido la lección son sus adversarios, pero ni el presidente ni su partido lo han hecho. Seguramente Calderón olvidó las lecciones de su mentor Castillo Peraza y extravió el camino.
Pero aún más, su religiosidad lo ha llevado a olvidarse también de que "quien siembra vientos, cosecha tempestades".
Por lo demás: "Hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te guarde en la palma de Su mano".