A paso lento, las reliquias del Santo Padre avanzaron por las calles de la ciudad. La emoción y devoción de las personas fue incontenible: cientos de personas salieron de sus trabajos o de las tiendas para verlas pasar, mientras que miles acudieron a la Catedral del Carmen y al Centro Saulo para venerarlas.
La sangre del beato Juan Pablo II contenida en un relicario fue suficiente para que miles de personas se volcaran a venerarlo en esa imagen de cera que también lleva la estola que usó en vida durante su pontificado.
Desde las 05:30 horas, Genoveva Martínez espero paciente la llegada de las reliquias del Santo Padre. Sólo unos segundos pudo contemplarlas pero fue suficiente para sentir su bendición
María Guadalupe Veyna García, de 61 años de edad, acudió a la Catedral del Carmen para pedirle al Santo Padre por su salud. "No podía soportar la luz porque estoy muy enferma de mis ojos, y ahorita que lo vi ya me siento mucho mejor, y sé que me va a hacer el milagro", dijo.
Miles de personas se formaron desde la madrugada del martes para poder entrar a la Catedral del Carmen y contemplar, aunque sea por unos segundos, las reliquias del beato Juan Pablo II.
A Concepción Rodríguez, de 77 años de edad, no le importó poner en riesgo su salud con tal de estar cerca de su sangre. "Le pedí por la salvación eterna de todos y por la paz del mundo, y sobre todo que interceda por nosotros para que lleguemos hasta donde está él. Si así recibimos sus reliquias, imagínese con cuánta alegría lo recibieron en el cielo, después de todo lo que sufrió".
Para Concepción las reliquias representan una oportunidad para seguir el ejemplo del beato Juan Pablo II, "le pedí que termine esta terrible violencia, porque todos somos hermanos y no nos debemos lastimar ni hacer daño unos a otros".
Hermila Rojas González le pidió por su familia pero al igual que Concepción, también oró para que regresara la paz a la Comarca Lagunera, "todavía siento la piel chinita de estar aquí, es una emoción que no se puede describir con palabras".
El siglo de torreón / Ramón Sotomayor
'Para que la paz regrese'
Para recibir su bendición, miles de personas acudieron a venerar las reliquias del beato Juan Pablo II durante su recorrido por Torreón. El obispo, José Guadalupe Galván Galindo, dijo que es momento de renovar la esperanza porque la paz regresará a la Comarca Lagunera.
A las 08:20 horas de ayer martes, una comitiva de sacerdotes y feligreses recibieron las reliquias del beato Juan Pablo II en el Periférico Raúl López Sánchez y bulevar Independencia, de donde partieron a la calzada Colón.
Una caravana de por lo menos 40 vehículos seguía la reliquia de su sangre contenida en un relicario, y una banda, ornamento litúrgico pontificio, colocadas en una imagen de cera.
Sobre el bulevar Independencia, cientos de personas se apostaron para presenciar el paso de las reliquias en medio de un fuerte dispositivo de seguridad implementado por la Policía de Torreón.
Un total de 300 policías y 100 tránsitos participaron en el operativo para resguardar las reliquias del Santo Padre, y para controlar la circulación vehicular, misma que se volvió lenta y conflictiva sobre el bulevar Independencia.
El obispo de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo, recibió las reliquias a las 09:30 horas en la confluencia del bulevar Independencia y la calzada Colón, la cual fue cerrada por ambos carriles para que la gente pudiera realizar la procesión a pie hasta la Catedral del Carmen sin ningún peligro. Monseñor dijo que es una bendición para Torreón recibir las reliquias del beato Juan Pablo II, y pidió su intercesión para que la paz y la tranquilidad regresen a la Comarca Lagunera.
"Debemos seguir su mensaje de paz y de diálogo, pero sobre todo nunca perder la esperanza de que llegará un día mejor. Para la Diócesis es muy significativo tener su reliquia porque son parte de su sangre, la que le dio vida y que nos hace recordar sus 26 años de pontificado", dijo el obispo.
Las reliquias permanecieron en la Catedral del Carmen hasta las cinco de la tarde, después fueron trasladadas al Centro Saulo en donde se ofreció una eucaristía de despedida a las 03:00 horas de hoy miércoles.
Las reliquias partieron de Torreón hacia la Diócesis de Saltillo para continuar con su recorrido por México.
Reliquias. Sólo unos segundos pudieron apreciar las reliquias.