Recuerdos. Entre las herencias más preciadas que Jesús Israel tiene de su abuelo son unas máquinas de escribir y unas calculadoras análogas que muestra en el local donde ofrecen sus servicios.
Una gran tradición familiar es la que mantiene a Jesús Israel Contreras Reyes al frente del único escritorio público de Lerdo.
DESDE SUS INICIOS
Desde hace 25 años inició un proyecto de ofrecer a las personas que necesitaban un escrito oficial o simplemente una carta formal, una sencilla manera de lograrlo.
Benigno Reyes Carrillo instaló un bote para el agua y sobre él una pequeña máquina de escribir con dos banquillos en uno de los corredores de la Plaza Principal de Lerdo.
Ahí acudían varias personas a solicitar sus servicios; en su mayoría ejidatarios que necesitaban cartas, escrituras de propiedad, sesiones de derecho, entre otros.
Con el tiempo logró rentar un local en la calle Allende 64 del centro, donde pudo dar mejor servicio a sus clientes.
LO RECUERDAN
Hace dos semanas Benigno Reyes falleció y Jesús Israel fue apoyado por sus familiares para quedarse con el negocio familiar, debido a que había ayudado a su abuelo por varios años.
Jesús recuerda que su abuelo era consciente con sus clientes, "cuando una persona no tenía dinero y le urgía un documento, él lo hacía y dejaba que la gente le pagara a plazos", comentó el joven, quien reiteró que continuará con la labor de su abuelo.
"Nosotros estamos para ayudar a la gente más necesitada, seguiremos los pasos de mi abuelo y si una persona necesita de nuestros servicios y no tiene dinero, haremos lo posible por ayudarlo", aseguró.
Entre las anécdotas que Jesús Israel tiene de su abuelo se encuentran las reuniones familiares que organizaba para festejar algún cumpleaños o hasta un día de regocijo nacional; comentó que había algunos clientes que eran invitados.