En octubre, de acuerdo con la misma fuente, las quejas recibidas fueron de 1,419 y las resueltas fueron 1,304
El Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) continúa en el primer lugar... de quejas ciudadanas. En los dos años de la actual administración municipal no ha sido desbancado; la falta de presión en las redes de agua, fugas, hundimientos y baches son la constante.
Incluso el nivel de quejas contra la empresa abastecedora presenta tendencias a la alza. De acuerdo con los reportes recibidos en el Sistema 073, en septiembre se recibieron 1,004 quejas y se resolvieron 740.
En octubre, de acuerdo con la misma fuente, las quejas recibidas fueron de 1,419 y las resueltas fueron 1,304.
Con una abultada cartera vencida que hasta el 31 de octubre era de 371 millones 611 mil pesos -pese a la contratación de despachos externos para cobranza-, y fuertes problemas económicos por los pasivos a proveedores que se calculan en alrededor de 98 millones de pesos, la empresa abastecedora navega en una difícil situación financiera.
Esto llevó a que el pasado mes de septiembre la gerencia general del Simas, a cargo de Jesús Campos, propusiera al Consejo Directivo de la empresa incrementar el precio del servicio de agua potable en un 7 por ciento para 2012 con el propósito de incrementar sus posibilidades de inversión.
Luego de presuntamente estar de acuerdo, la votación de los integrantes del Consejo fue negativa.
No obstante, ni la Gerencia General ni el Consejo Directivo informaron sobre posibles reducciones al gasto operativo o a la nómina, que de acuerdo con las proyecciones realizadas por el regidor Rodolfo Walss hace dos meses quedará para el 31 de diciembre en 195 millones de pesos, ya cubiertas las prestaciones de ley como aguinaldos, pensiones y ahorro. Esto significa 25 millones de pesos más que en 2009.
El Simas no tiene una supervisión ni mecanismos de control por parte del Cabildo a diferencia de otros organismos descentralizados.
Hace dos meses y ante la falta de vigilancia para el Simas, el regidor panista Rodolfo Walss propuso la creación de una comisión que estuviera al pendiente de los movimientos financieros y técnicos, pero desde entonces no ha tenido respuesta.
Del manejo financiero del Simas sólo se sabe cada seis meses, cuando por obligación presenta sus cuentas públicas al Cabildo.
A los problemas anteriores hay que sumar el robo de medidores y tapas de alcantarillas que han ido a la alza.