Obstáculo. Los jóvenes que trabajan tienen más posibilidades de desertar de la escuela.
De acuerdo con los reportes del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, con mayor frecuencia los alumnos pobres se ven orillados a trabajar lo que influye directamente en sus estudios ya que, por cada 100 jóvenes de 15 a 17 años que trabajan y que concluyeron la secundaria, solamente el 49 por ciento continúa con sus estudios de nivel medio superior, mientras que de los que no trabajan un 74.4 por ciento tiene continuidad. "Hay una interacción entre trabajo y escuela, ya que el trabajo, en algún momento, tal vez por la extensión de la jornada se vuelve un obstáculo", mencionó el director de Indicadores Educativos, Héctor Robles Vázquez, quien exhortó a las autoridades educativas a flexibilizar la jornada en la educación media superior para que quienes trabajan asistan.