Por fin sonrió el 'Tuca' ayer en el Universitario. (Ramón Sotomayor)
Ricardo "Tuca" Ferretti mostró su beneplácito por obtener el título con la escuadra de los Tigres, al dar continuas sonrisas después de haberse rasurado el bigote, en lo que es una acostumbrada "manda" para él.
Ferreti comentó que esperaba que no transcurrieran otros 29 años para que la escuadra felina fuera campeona nuevamente.
Con un rostro totalmente rejuvenecido, Ferretti demostró que la capacidad en el banquillo es un aporte clave para los juegos de liguilla, y la sonrisa que mostró selló el momento perfecto del Tigres campeón.
"Ojalá No Esperemos Otros 29 Años", Bromea Ferretti
La máscara de hierro desaparece, también el característico mostacho. El título del Apertura 2011 hace realidad lo que parecía imposible: Ricardo Ferretti sonríe.
El "Tuca" goza su momento, ese que anheló desde hace 10 años, cuando el Pachuca le quitó la posibilidad de coronarse al frente de los Tigres. Salió de la institución, fue monarca con los Pumas (Clausura 2011), pero estaba marcado que él sería quien terminaría con el ayuno felino.
"Ojalá no esperemos otros 29 [años]", bromea el director técnico brasileño, antes de soltar una inusual carcajada. "Es el título más importante de mi carrera, por toda esta gente y sus deseos de ser campeones. Agradezco a quien me dio la oportunidad de estar aquí".
La coronación llega en una velada especial. Ferretti se proclama monarca liguero por tercera vez, la noche que dirige su partido número 800 en la Primera División. Son 20 años y medio ininterrumpidos. Auténtico sinónimo de buenos resultados, aunque llegar a la cúspide suele costarle trabajo. Apenas logra emparejar (3-3) su marca en finales.
"Para mí, es el primero [juego]", revira. "Nunca cuento para atrás, sino hacia adelante".
Uno de sus principales respaldos viene de la tribuna. El hombre del bigote abandona el césped del Volcán como si se tratara de un rock star: ovacionado por la enloquecida multitud. Cumple su acostumbrada "manda" de rasurarse.
Es el personaje del momento, héroe de una gesta esperada por casi tres décadas. Los seguidores regiomontanos añoraban la corona, pero Ferretti asegura que jamás se sintió presionado.
"La verdad es que nunca me lo exigieron", aclara. "Siempre dijeron que hiciéramos las cosas bien y buscáramos entregarnos al máximo, hacer todo lo que estaba de nuestra parte, porque ellos nos iban a apoyar como siempre: incondicionalmente. Hoy, con el título, todos debemos sentirnos satisfechos".
Sobre todo Alejandro Rodríguez. El presidente del club se aleja reflectores en el momento de gloria. Encabeza a la directiva que terminó con la malaria de los Tigres, pero recuerda que "todo se debe al cuerpo técnico y los jugadores".
"Ellos fueron quienes hicieron realidad esto, los que metieron los goles", añade. "Nosotros somos tan sólo simples accesorios".
El ingeniero desea que "El Tuca" Ferretti sea una de las estrellas de la noche. El brasileño lo entiende así y se despoja de la máscara de hierro. Sonríe, para beneplácito de su familia, directiva y futbolistas.
-Pulido se reencuentra con el gol
Alan Pulido, quien ingresó de relevo y completó la goleada del Tigres en la gran final, celebró que luego de que no logró gol a lo largo del torneo, se le dio en el momento cumbre. "Lo busqué todo el campeonato, se me venía negando y se me dio en la final. Estoy muy agradecido con Dios. No tengo palabras para expresar la felicidad que siento".