Concluida la etapa de semifinales, esta semana conoceremos al nuevo campeón del futbol mexicano, después de que Monterrey apenas se asomó a la liguilla y pronto fue echado de ella por los Pumas de la UNAM, que desde hace tiempo vienen pisando fuerte todas las canchas mexicanas, apoyados por la sensatez, buen juicio y capacidad de Memo Vázquez.
Un técnico que no posee todavía lauros ni honores como timonel, pero que siguiendo pasos familiares dentro del conjunto universitario le ha dado una fisonomía triunfadora al equipo de CU, demostrando de paso que el nuevo futbol no requiere de técnicos extranjeros que cobran bien, prometen mucho y no ganan campeonatos.
A pesar de que enfrentará a Morelia en la final, el equipo de Pumas, a lo largo del Clausura 2011, desde la primera fecha, empatando con Toluca, empezó a sacar sus nuevas garras, y su primera victoria (2-0) de este certamen lo consiguió en su casa del Pedregal ante un Santos Laguna que a pesar de haber ganado su segundo subcampeonato seguido, empezaba a desinflarse.
Sería hasta la jornada 12 cuando Pumas sufrió su primera derrota al visitar la selva chiapaneca, y donde Jaguares, muy bien dirigido por otro mexicano, muy modesto, el profesor J. Guadalupe Cruz, goleó 3-1 al conjunto universitario, con dos goles de Antonio Salazar y uno más de Édgar Andrade. La segunda y última derrota ocurrió en la fecha 17 ante América 0-2 en CU.
Pero ayer, Pumas, a pesar de lo revolucionado que estuvo el equipo de Chivas, con goles de Cortez y de Dante López dejó fuera al Rebaño, que ha dejado buena impresión a lo largo del certamen, mostrando que la cantera del chiverío sigue aportando figuras importantes al nuevo futbol mexicano.
Sólo falta que los unamitas no pierdan el paso triunfador que llevan y cierren el próximo domingo una campaña buena, donde Memo Vázquez pide con sus triunfos y su forma sensata de dirigir, más oportunidades para los técnicos mexicanos, mandando a su casa a extranjeros incapaces.
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