Ya en otros torneos, Santos Laguna, encaminado en la liguilla a un nuevo campeonato, y después de vencer los mil obstáculos que se la atravesaron, se encontró de pronto con lesiones y expulsiones que le afectaron terriblemente y lo dejaron con las ganas de conseguir el título.
Son los imponderables que tiene el deporte, a los cuales hay que atacar con tiempo y con un trabajo mucho más fino, tanto de directivos, cuerpo técnico, preparadores físicos y médicos del club. Es tiempo de prevenir para que el equipo esté preparado para estas y otras contingencias.
Diría el compadre Rafael Lara García, al cabo la dama no es nueva y sabe mover el abanico, o sea que en Santos Laguna hay directivos nuevos, pero otros ya muy veteranos que conocen la historia del club a pie juntillas. Además se da un factor mucho muy importante.
Esta vez, Santos Laguna, en la cancha, está a cargo de tres personajes importantes, que han vivido a plenitud etapas brillantes de su carrera. Nos referimos a Benjamín Galindo, el más exitoso técnico del momento en nuestro futbol, a Héctor Adomaitis y a Héctor López.
Este par de Héctores saben muy bien muchas de las causas que impidieron a Santos ganar un campeonato, aparte de los que ayudaron a conseguir. Además en el cuerpo médico está Próspero Hernández que nació en Santos al mismo tiempo que el equipo.
Así que hay que evitar que Felipe Baloy siga haciéndose expulsar tontamente. Solamente en un torneo se salvó de la roja, en los demás es cliente seguro. Hay que cuidar las lesiones de Oribe Peralta, de Ludueña y de Oswaldo, en fin hay que estar preparados para valer por dos.
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