El responsable para las Iglesias Orientales del Vaticano, el cardenal Leonardo Sandri, deploró hoy la violencia contra cristianos coptos-ortodoxos en Egipto que dejó, la víspera, unos 24 muertos.
'Para todos nosotros es desolador, triste y angustiante este hecho y nos unimos a la Iglesia copta-ortodoxa, a todos nuestros hermanos, a sus familia, a las víctimas de esta violencia sin sentido', dijo el purpurado en declaraciones a la Radio Vaticana.
Aseguró que al conocer la noticia de los enfrentamientos en El Cairo los empleados de la oficina a su cargo en El Vaticano rezaron no sólo por los coptos-ortodoxos, sino también por los coptos-católicos, 'una minoría realmente empeñada por la paz'.
Dijo esperar que la sombra de la violencia que afecta la vida de ese país y de las minorías religiosas no lleve a un clima generalizado de precariedad.
Las autoridades egipcias se vieron forzadas a declarar el toque de queda en la noche del domingo al lunes luego de las confrontaciones en las cuales derivó una marcha por los derechos de los coptos ortodoxos, cristianos que no están en comunión con El Vaticano.
'Hemos rezado para que la llamada primavera árabe sea verdaderamente el anticipo de una paz buscada por todos, por la democracia, por el diálogo, por el entendimiento, por el respeto de la dignidad de la persona humana, especialmente por el respeto de la libertad religiosa', dijo Sandri.
Expresó su deseo porque el movimiento de liberación en el norte de Africa, iniciado en enero pasado, produzca frutos no de violencia, de división, de asesinato y persecución sino de entendimiento, de diálogo para la edificación del nuevo Egipto.
Pidió a las autoridades internacionales y de los países occidentales que sostengan los esfuerzos que van en la dirección de construir un país en el cual se respeten los derecho humanos, y en particular el derecho a la libertad religiosa.
'Sabemos que a veces las autoridades nacionales se encuentran en un camino de evolución hacia una situación que se espera sea mejor, frente a tantos obstáculos, a tantas dificultades que frenan o que quizás pueden hacer caer ese recorrido de paz', reconoció.
'Auguramos que también las autoridades en particular las autoridades de Egipto- sepan hacer frente a todas las agresiones posibles contra los cristianos, contra los musulmanes, contra toda persona, obrando para que exista la seguridad necesaria', apuntó.