Gómez Palacio

Venden sus cosas para poder comer

Casa. Los hijos de María llaman hogar a un cuarto  hecho de madera, cartón y lámina y duermen en su cama de hule espuma.

Casa. Los hijos de María llaman hogar a un cuarto hecho de madera, cartón y lámina y duermen en su cama de hule espuma.

DIANA GONZÁLEZ

María del Socorro Arredondo Morales es una de las 840 mil 600 personas que viven en pobreza en el Estado.

Su casa es un pequeño cuarto de cartón, lámina y madera sobre la calle Grecia 313 de la colonia Leticia Herrera.

Sus muebles son una cama, una estufa y un viejo armario que comparte con su esposo y sus 4 hijos de 2, 3, 4 y 8 años de edad.

El más pequeño de sus hijos duerme con ella y con su esposo en la misma cama al no haber más.

Los otros duermen en un pedazo de hule espuma que les sirve como cama, una base de no más de 10 centímetros de espesor donde insistentes se paran las moscas.

María admite que su situación es difícil: "No completamos para comer, están muy caras las cosas ahorita, ya no se puede comprar como antes lo indispensable, nosotros casi ni comemos carne, pura sopita, frijoles y tortillas cuando hay".

El esposo de María es el sostén del hogar, se gana la vida como trabajador de la construcción -ahorita hace uno que otro trabajillo-, dice la ama de casa.

Para María, quien no cuenta con la preparación escolar óptima, ningún orden de Gobierno ha sabido hacer algo para mitigar los efectos de constante alza de los precios de los productos de la canasta básica.

¿Cree que los apoyos que da el Estado o el Municipio llegan a quien en verdad lo necesita?

-No, hasta ahorita no, responde sin titubear María, quien realiza conjuntamente con su familia labores de recolección de materiales cuando el dinero no alcanza ni para tortillas o frijoles.

"Cuando no tenemos para comer vendemos nuestras cositas, lo poquito que tenemos, o juntamos cobre, botes, botellas de plástico y con eso sacamos para pasarla", asegura sonriente la mujer mientras sus hijos juegan en la tierra, se corretean y se suben al lavadero que tiene afuera de su casa.

Su hogar, dista de ser propiamente una casa, su piso es de tierra y de día pareciera un horno.

"Está muy caliente, nos cocemos en el día y por eso nos salimos al patio", dice María en un día normal de su vida, mientras lava la ropa y cuida de sus hijos.

 MARÍA ARREDONDO

Ama de Casa

Miseria en cifras

De acuerdo con los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval):

⇒ 60 mil duranguenses se situaron debajo de la línea de bienestar en dos años.

⇒ El índice de pobreza pasó de 780 mil 300 personas (48.7% de la población) en 2008 a 840 mil 600 (51.3% de la población) en el año 2010.

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Escrito en: Pobreza

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