Con el objetivo de paliar las dificultades para abastecer la demanda de energía eléctrica en el país, el gobierno argentino a cargo de Cristina Fernández promovió, aprobó una ley que prohíbe las lámparas incandescentes y ordena su reemplazo por lámparas fluorescentes compactas, la cual entró en vigor un día como hoy pero del año 2011.
La medida, que proporciona un ahorro energético de hasta un ochenta por ciento, prohíbe la comercialización e importación de lámparas fluorescentes de uso residencial, a excepción de aquellas cuya potencia sea menor a veinticinco vatios.
La ley fue aplaudida por defensores del medioambiente entre los que destacada la organización mundial Greenpeace.
^AC