Los divorcios de las celebridades nos han dejado valiosas lecciones como firmar un acuerdo prenupcial, no acusar a la ex pareja en público y respetar los acuerdos de custodia de los hijos. INGIMAGE
En el medio del espectáculo es común ver matrimonios de celebridades y al poco tiempo observar como esas relaciones se pierden y se dirigen al declive terminando en el divorcio e ingresando un nuevo círculo de bodas y rupturas.
En la vida cotidiana las personas normalmente no tienden a unirse y desunirse con tanta frecuencia como los famosos del espectáculo o incluso de la política y el medio deportivo y por supuesto su vida amorosa no está en el centro de la atención de tantas personas que califican la vida íntima de las celebridades, no obstante, algunos casos pueden llegar a ocurrir en la vida cotidiana.
El Huffington Post está de acuerdo con esta afirmación anterior, por lo que publica hoy cuatro lecciones que nos han dejado los divorcios de las celebridades y que pueden servir de consejo para los no famosos.
La primera lección es que debe tenerse un acuerdo prenupcial, pues hay casos de celebridades que han perdido cantidades millonarios, como el caso de Mel Gibson o Guy Ritchie, debido a no haber firmado acuerdos de esta naturaleza para proteger sus activos.
Acusar a la ex pareja en público es otra cosa que no se recomienda hacer, al menos hasta que estén finalizado los trámites del divorcio, lo anterior para no generar conflictos como los que ha vivido Kim Kardashian ventilando las situaciones con su ex Kris Humprhies.
Kim Basinger y Alec Baldwin nos han dejado la tercera lección que tiene que ver con la custodia de los hijos, pues estas celebridades tuvieron grandes conflictos al intentar alejar uno del otro a su hija. Para evitar problemas se recomienda seguir los acuerdos de custodia y así evitar terminar en la corte y en medio de conflictos legales adicionales a los que puedan resultar del divorcio.
Finalmente, la cuarta lección a aprender de los divorcios de las celebridades nos la da el caso de Jessica Simpson y Nick Lachey, que decidieron que sería buena idea filmar un reality show sobre su matrimonio, dando a la gente la oportunidad de conocer su intimidad y en ella los errores que los llevaron al fracaso.
Aunque es poco probable que la vida íntima de una persona común protagonice un show televisivo, lo que sí se recomienda es no involucrar a otras personas en los problemas conyugales, principalmente si estas personas son extrañas.
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