La Procuraduría de Puebla consignó a siete policías acusados de tortura, quienes ya fueron ingresados al penal de Ciudad Serdán por su presunta responsabilidad en la muerte de un ciudadano de la región de Tehuacán.
Los sujetos formaban parte del grupo táctico de la Policía Municipal de Tehuacán, entre ellos se contabilizan dos mandos policiacos.
De acuerdo con la averiguación previa 1250/2012/Tehuacán los consignados son el comandante Alejandro "N", encargado del grupo táctico; el comandante Miguel Ángel "N" encargado de turno, al igual que los elementos de la Policía Municipal de Tehuacán, Iván "N", José Manuel "N", Eulalio "N", Leonel "N" y José Armando "N".
Las autoridades ejecutaron las diligencias de ley tras los hechos reportados el pasado domingo 15 de abril, cuando un ciudadano de Tehuacán fue aparentemente privado de la vida a golpes.
La víctima y otro varón más fueron aprehendidos por la Policía Municipal de Tehuacán en el bar denominado "La Iguana" debido a que se encontraban alcoholizados y escandalizando en la colonia Aquiles Serdán.
El pasado 18 de abril, cinco policías fueron arraigados por su responsabilidad en la muerte de Julián "N", de 38 años de edad, quien fue detenido junto con un amigo cuando salían de una cantina de la comunidad.
De acuerdo con reportes extraoficiales, el quinteto de policías golpeó brutalmente a ambos sujetos, hasta que finalmente Julián pereció en el hospital municipal de Tehuacán como resultado del ataque.
El reporte oficial corroboró que, en efecto, la madrugada del domingo el ahora occiso y otra persona fueron detenidos por los uniformados debido a que se encontraban alcoholizados y escandalizando.
Supuestamente la víctima sufrió un desmayo, cuyo origen no fue especificado, fue trasladado al nosocomio y en este lugar murió por paro cardiaco.
Inicialmente la necropsia arrojó como resultado que la muerte del sujeto no fue violenta sin embargo se ejecutó una re-necropsia con el objetivo de esclarecer las inconsistencias advertidas en el caso.
A un mes de los hechos, la Procuraduría ordenó la presentación de los elementos que llevaron a cabo la detención de ambas personas. Al rendir su declaración los uniformados reconocieron haber golpeado tanto al occiso como al agraviado por instrucciones de sus mandos.
En los separos de la comandancia de la policía municipal los sujetos ejecutaron la golpiza, cubriéndose en todo momento el rostro para no ser identificados por los agraviados.
Tras una serie de pruebas se verificó que, en efecto, los cinco policías y sus mandos cometieron tortura por lo que su situación jurídica se definirá en los siguientes días.