Rusia acusó hoy a Occidente de intentar “distorsionar” el acuerdo alcanzado el pasado fin de semana en Ginebra sobre un plan para crear un gobierno de transición en Siria con la participación del actual gobierno y la oposición.
“Desafortunadamente, algunos representantes de la oposición siria se niegan a aceptar las decisiones de Ginebra, mientras que algunos de los participantes occidentales han comenzado en sus declaraciones públicas a distorsionar los acuerdos alcanzados”, dijo Lavrov.
Occidente, especialmente Estados Unidos, considera que el acuerdo de Ginebra está claro cuando dice que los actuales dirigentes sirios deben irse, mientras que Rusia insiste en que el documento no dice una palabra sobre la renuncia del presidente Bashar al-Assad.
“No hay ninguna razón para interpretar estos acuerdos, ya que significa exactamente lo que está escrito en la declaración final y deben aplicarse estrictamente”, indicó Lavrov en conferencia de prensa en Moscú, según la agencia rusa de noticias Novosti.
El llamado Grupo de Acción para Siria, integrado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la UE propuso el sábado pasado crear un gobierno de transición con la participación del actual gobierno y la oposición.
“El consenso alcanzado en Ginebra es un paso importante hacia la consolidación de las posiciones de todos los miembros de la comunidad internacional (...) para resolver este problema de forma pacífica y evitar recurrir a la fuerza militar”, dijo el jefe de la diplomacia rusa.
Asimismo, Lavrov anunció que una delegación de la oposición siria llegará la próxima semana a Moscú, dentro de los esfuerzos para poner fin a casi 16 meses de violencia y fomentar la apertura de un diálogo.
Sin embargo, confirmó que Rusia no participará en la reunión de Amigos de Siria, prevista para el próximo viernes en París, al argumentar que dicho formato no es necesario después de la reunión del sábado pasado en Ginebra.
El grupo de Amigos de Siria reúne más de un centenar de países árabes y occidentales, organizaciones internacionales y representantes de la oposición siria.
Rusia, aliada tradicional de Siria, no participó en las dos primeras reuniones del grupo, realizadas en febrero en Túnez y en Estambul en abril pasado.
Mientras continúan los esfuerzos internacionales para detener la violencia en Siria, las tropas leales al régimen sirio continuaron este martes sus bombardeos contra suburbios opositores en diversos puntos del país, dejando al menos 43 muertos.
Según los opositores Comités de Coordinación Local (CCL), las zonas más afectadas por los bombardeos fueron la ciudad central de Homs, la provincia meridional de Deraa y las localidades de la periferia de Damasco.
Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) reportó que 18 soldados y miembros de las fuerzas de seguridad murieron este martes durante enfrentamientos con los rebeldes en Deir el Zur (este), Aleppo (norte) y la periferia de Damasco.