El paro armado que puso 'en jaque' a varias regiones de Colombia por temor a ataques de la banda 'Los Urabeños' dejó en evidencia el poder que alcanzan los grupos ilegales, afirmaron hoy politólogos y medios locales.
Los expertos coincidieron que lo ocurrido el jueves pasado, cuando esa banda criminal logró bajo amenaza paralizar una amplia zona del norte de Colombia, demuestra la capacidad de daño que tiene el grupo ilegal.
El analista Ernesto Borda aseveró que ellos 'desafiaron por completo al Estado, como lo hizo en su momento Pablo Escobar (fallecido jefe del cártel de Medellín) con acciones armadas para decirle que son tan poderosos como ustedes'.
El presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo, Fernando Quijano, señaló por su parte que el bloqueo que impuso la banda criminal (Los Urabeños) el jueves pasado 'demuestra que son un ejército con poder y recursos'.
Con el paro armado, la organización criminal buscaba vengar la muerte de su jefe, Juan de Dios Usuga, alias 'Giovanni', quien fue abatido por la policía hace una semana en la selva noroccidental colombiana.
Los analistas coinciden en que el temor creado por las amenazas de la banda debe llevar al Estado a fortalecer su presencia en esas zonas y reforzar su estrategia contra estos grupos con una mayor inteligencia.
El diario El Espectador indicó por su parte en su editorial de este domingo que el paro armado del jueves pasado es una 'muestra clara de que las bandas criminales (al servicio de la mafia) aún tienen poder'.
'No pensábamos los colombianos que estas acciones (otrora de la guerrilla en las épocas de su auge militar) pudieran repetirse hoy, el ataque a la libertad de transporte y de comercio, la intranquilidad', apuntó.
'Los Urabeños', que sirven de brazo armado al narcotráfico en Colombia, declararon objetivo militar a los vehículos que circularon por la zona de Urabá y otros seis departamentos de la zona norte de Colombia.
La amenaza llevó al comercio a cerrar sus puertas y a los transportistas a cesar actividades, lo que provocó una parálisis general en el sector, incluso Santa Marta, importante puerto turístico colombiano.