Faltan 33 días de fatiga electoral, en los cuales habrá renovados golpes al priista Enrique Peña Nieto, por figurar en el primer lugar de las encuestas. Los días clave son de aquí al 10 de junio, cuando sea realizado el segundo debate entre los candidatos.
Si para entonces logra el mexiquense conservar su actual ventaja e incluso perdiera algunos puntos, ya no le daría alcance Andrés Manuel López Obrador, quien disputa el segundo lugar a la panista Josefina Vázquez Mota, de constantes bamboleos.
A Peña Nieto lo han involucrado en el endeudamiento de tres mil millones de pesos del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira. Pero ni López Obrador ni Vázquez Mota mencionan a colaboradores del exsecretario de Hacienda, Ernesto Cordero, quienes aceptaron documentos falsificados y dieron visto bueno a los préstamos. ¿No dicen que tanto peca el que mata la vaca como el que agarra la pata?
Luego fue armado otro escándalo a Peña porque una hija del líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, luce alhajas o bolsas de mano de costo millonario, como si el mexiquense las hubiese comprado u obsequiado.
En el más reciente escándalo es señalado el exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, de lavado por muchos millones de dólares. Ni quien lo dude y si este individuo es culpable, merece todo el peso de la ley.
Yarrington gobernó de 1999 a 2004, cuando Peña era diputado local. Si por ser ambos del mismo partido, el mexiquense debe pagar culpas, ¿por qué a Vázquez Mota no le cargan los desmanes millonarios de los hijos de Martha Sahagún de Fox y los desfalcos de Pemex?
Jóvenes integrados bajo el lema “#Yosoy132” culpan a Peña de ataques a habitantes de Atenco. Sí los hubo cuando fueron desalojados por policías mexiquenses de una carretera que bloqueaban. Este asunto llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual no falló a favor de los campesinos.
Tal vez ignoran los estudiantes de hoy que el gobierno de Vicente Fox causó el problema de Atenco por la necedad de pagar siete pesos por metro cuadrado de las tierras de ellos, cuando el valor real era de 200 pesos.
Fue el pretexto foxista para suspender el proyecto de un nuevo aeropuerto para el DF, el cual habría otorgado enormes beneficios a los atenquistas, que hoy malbaratan sus tierras.
López Obrador y Vázquez Mota pretenden capitalizar esa protesta. En su estilo de no quebrar un plato, el tabasqueño azuza a los jóvenes “de manera pacífica” y la panista los incitó a tomar las calles, desde luego, a favor de ella.
Los estudiantes se declaran apartidistas y claman por la “democratización” de los medios, pero entre ellos aparecen los activistas de López Obrador, como sucedió anteayer en Zacatecas.
Peña Nieto rehúye las confrontaciones e insiste en una campaña de propuestas. Pero debido a la comunicación instantánea a través de redes sociales, los partidarios de AMLO se le aparecen en sus actos de campaña. Los del PRI empiezan a salir al paso de los “pejistas” y esto puede derivar a choques violentos.
Josefina Vázquez Mota no tuvo días de campo en Chihuahua, donde fue increpada por grupos furiosos. La panista dijo que le tienen miedo y por ello es atacada. Pero ya recibe respuestas en sus eventos y eso le impide actuar a sus anchas.
López Obrador y Josefina no se atacan ente sí y crece la idea de estar unidos contra Peña. ¿Pero qué harán de seguir empatados en el segundo lugar?
Faltan 33 días de campañas, la violencia criminal se mantiene (17 muertos en Guerrero y Sinaloa), con la novedad de quema de bodegas y camiones de Sabritas en Michoacán y Guanajuato. Es el panorama.
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