Las clostridiasis neurotóxicas: TÉtanos
Los agentes implicados en las clostridiasis neurotóxicas son C. tetani y C. botulinum. Ambos dan lugar a síntomas nerviosos debido a la acción de las toxinas que producen. C. tetani libera una neurotoxina denominada TeNT y C. botulinum sintetiza otra conocida como BoNT. Ambas toxinas son las más potentes conocidas en el mundo, conteniendo un solo miligramo de neurotoxina botulínica más de 120 millones de dosis letales para ratón. La tetánica se sintetiza en las heridas, mientras que la botulínica se produce, en los cadáveres y despojos animales. La toxina tetánica actúa en el sistema nervioso central produciendo la parálisis espástica, mientras que la botulínica es activa a nivel de nervios periféricos, provocando parálisis flácida. Se trata de dos enfermedades con muchísimas similitudes, es relativamente frecuente la aparición de tétanos, mientras que el botulismo no deja de ser un hallazgo absolutamente esporádico, casi inexistente. Por este motivo, nos concentraremos en el C. tetani.
El tétanos es una enfermedad infecciosa dolorosa que se caracteriza por la aparición de procesos convulsivos de tipo tónico, parálisis espástica de todos o algunos grupos musculares, así como por una exagerada respuesta ante los estímulos externos. Se origina como consecuencia de la acción de una potente toxina, la toxina tetánica, sintetizada por la especie Clostridium tetani. Produce comúnmente la muerte por agotamiento, fallo respiratorio o colapso circulatorio.
Es un proceso conocido desde hace mucho tiempo e identificado como enfermedad neurológica cientos de años antes de que se identificase el agente responsable. En 1884, Carte y Ryttoue ya pusieron de manifiesto la estrecha relación entre el tétanos y la existencia de heridas, y pocos años después, en 1887, Kitasato consiguió el primer cultivo puro del clostridio.
Es una enfermedad presente en todo el mundo, y quizá una de las más dramáticas y devastadoras, aunque, por otro lado, también es uno de los procesos más fácilmente prevenible mediante el uso de vacunas a base de toxoide tetánico.
Esta enfermedad guarda una relación genética ancestral con el botulismo. Las toxinas responsables de ambos procesos poseen estructuras similares, y mecanismos de acción muy parecidos. En ambos casos se origina la muerte por parálisis muscular, aunque se trate de una parálisis espástica en el caso del tétanos, y sea parálisis flácida en el caso del botulismo.
El actual sistema de explotación intensivo del ganado en la Comarca Lagunera ha hecho que la prevalencia de la enfermedad disminuya considerablemente, especialmente debido a la estabulación y al uso de bacterianas-toxoide. Sin embargo, para el ganado de agostadero son más frecuentes los casos de tétanos.
El Clostridium tetani (antiguamente Bacillus tetani) es una bacteria Gram positiva, con morfología bacilar, alargada y fina, móvil con flagelos peritricos y que carece de cápsula. Es anaerobio obligado. Forma esporas que son extraordinariamente resistentes. En un ambiente seco son capaces de resistir más de 10 años. Esas esporas se introducen en el hospedador normalmente tras una herida, donde germinan produciendo una neurotoxina responsable de la mayoría de los síntomas del tétanos.
El suelo es una fuente natural de esporas, especialmente los suelos ricos en estiércol. Las células vegetativas y las esporas se encuentran también de forma normal en el aparato digestivo de muchos animales. C. tetani produce tres toxinas: Neurotoxina (TeNT), denominada también tetanospasmina, es la responsable de los signos clínicos del tétanos, Toxina tetánica (fibrinolisina) y la Tetanolisina.
Al igual que el botulismo, es de distribución mundial, pudiendo afectar a prácticamente todas las especies animales de mamíferos, es una patología muy común en caballos y menos frecuente en otros herbívoros. El periodo de incubación puede variar entre 24 hrs. a 2 semanas
La vía de entrada clásica del clostridio la constituye cualquier herida suficientemente profunda que proporcione el ambiente necesario para la multiplicación y génesis de la toxina (anaerobiosis y temperaturas altas). Así pues se considerarán factores de riesgo, las operaciones quirúrgicas, las heridas por castración, partos, abortos, ombligos infectados y la reticulitis traumática. El tétanos afecta de modo individual a bovinos de todas las edades, ya que cualquier herida penetrante puede originar la infección, aunque como consecuencia de la inmunidad creada en los animales adultos y la inmunidad pasiva en animales con una buena toma de calostro, suele afectar más frecuentemente a las novillas y a los toretes de engorda en pastoreo La mortalidad del proceso es muy alta, especialmente en ganado joven, de hasta el 100%.
Tras el periodo de incubación se observa una rigidez leve en determinadas partes del cuerpo o afectando a todo el animal Se observa timpanismo que es leve y recidivante, así como dificultad en la ingesta y deglución. La rigidez, que en momentos iniciales puede verse limitada a zonas determinadas, termina generalizándose por todo el organismo, provocando dificultad motora clara, adoptando los animales una postura típica con la columna vertebral levemente arqueada y las extremidades totalmente extendidas. Los animales no se echan. En la cabeza se observa además, que las orejas se encuentran levantadas, proyectadas hacia atrás, los belfos contraídos exponiendo los dientes, los ollares aparecen abiertos al igual que los párpados. Presentan enoftalmos, prolapso del tercer párpado así como midriasis y estrabismo convergente bilateral, espasmo de los músculos masticadores (trismus mandibular) y fiebre. El animal muere en un plazo de 5 a 10 días. Cuanto más cerca esté la lesión inicial de la cabeza, más rápido acaecerá la muerte. Una vez que aparecen los síntomas el pronóstico es reservado.
Los Médicos Veterinarios, ganaderos y profesionales del campo constituyen un grupo de riesgo, por lo que deben estar convenientemente inmunizados.
A pesar de que en ganado lechero estabulado es una enfermedad poco frecuente para el caso del tétanos, y no es estrictamente necesario incluirlo en los protocolos de vacunación; además del manejo y la bioseguridad, al igual que sucede con el resto de los clostridios, la única forma efectiva de contención de la enfermedad es la bacterinización del ganado con una bacterina toxoide polivalente que incluya todos los toxotipos de Clostridios incluyendo el Cl. tetani. Este resulta ser el método más eficaz para prevenir la aparición de tétanos.
Se recomienda vacunar animales antes de una cirugía, en periodo de crianza y antes del parto. En agostaderos antes de la castración, marcaje y descorne. En zonas de alta incidencia y en agostaderos se recomienda la vacunación semestral con bacterinas polivalentes que incluyan C. tetani. El uso sistemático de programas vacunales adecuados frente a C. tetani, prácticamente reduce a cero la incidencia de la enfermedad, pasando a ser en estos casos un hallazgo absolutamente ocasional.
Para mayor información consulte al Médico Veterinario Zootecnista especializado.