Se esconden. Como ya es costumbre, cuando se registran hechos violentos en los Ceresos, la Secretaría de Seguridad Pública se 'desconecta' y no informa oportunamente.
Durango
Dos policías municipales que estaban internados en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Gómez Palacio fueron asesinados en el interior del penal, tras suscitarse un motín de protesta en contra de la Policía Estatal Acreditable (PEA) que pretendía ingresar al centro penitenciaron para trasladar a un grupo de reos a otra cárcel.
Tal y como lo informó El Siglo de Durango en su edición de ayer, los hechos ocurrieron desde la tarde del sábado, sin embargo, la Secretaría de Seguridad Pública se "desconectó" y no ha dado a conocer los hechos de manera oficial.
POCOS DATOS
Fue el secretario de Gobierno, Jaime Fernández Saracho, quien fue entrevistado ayer por la mañana y aunque se limitó en los detalles, según esto para no entorpecer la averiguación, confirmó que fueron dos los occisos en el penal.
A falta de información oficial, se tomaron los datos que brindaron los agentes policíacos que estuvieron presentes en el lugar de los hechos, en espera a que las instancias correspondiente oficialicen los detalles.
El reporte señala que el sábado se constituyó en el Cereso un contingente de la Policía Estatal Acreditable, quienes con apoyo del Ejército Mexicano procederían a trasladar a un grupo de reos a otro penal, sin embargo, los demás internos decidieron provocar disturbios para evitar dicha acción.
LOS HALLARON SIN VIDA
Ninguna autoridad fue capaz de controlar la situación, sino al contrario, al ingresar a una de las áreas encontraron a los policías municipales, Luis Enrique López Ramírez y Jesús Mata García, sin vida, mismos que habían ingresado el 17 de noviembre al centro penitenciario e iban a salir este fin de semana por falta de pruebas.
El Siglo de Durango
Familiares de internos temerosos por disparos
Desde que iniciaron los disturbios en el interior del centro penitenciario se informó a los familiares de los internos que estaban afuera del Cereso que se suspendería la visita, situación que alarmó a la gente y no se movió del exterior de penal.
La situación se complicó cuando se escucharon varias detonaciones adentro del Centro, pues no había autoridad alguna que explicara que estaba pasando.
Algunos comentaron que fueron balazos, mientras que otros aseguraban que eran bombas de gas lacrimógeno para calmar a los reos.