La Coordinación Estatal de Asuntos Internacionales y de Apoyo a Migrantes Poblanos descartó el presunto secuestro de 12 connacionales en Santa Ana, California, como se difundió el lunes.
Según la dependencia, no existe información oficial que permita confirmar el plagio de 12 poblanos, oriundos de distintas regiones del estado, por parte de “polleros”.
"Dentro del trabajo realizado con la Cancillería, Consulado de México en Santa Ana, Embajada de México en Estados Unidos de América, Procuraduría General de la Republica, delegación Puebla, Congreso de Puebla, entre otras autoridades, se informa que no se encuentran indicios de alguna denuncia por parte de los migrantes o sus familias en los Estados Unidos de América, ni en territorio nacional", señaló la vocería mediante un comunicado.
Asimismo, la Coordinación Estatal de Asuntos Internacionales de Apoyo a Migrantes Poblanos anunció el inicio de una campaña para prevenir y combatir delitos en agravio de los migrantes.
Esta información se difundirá en las Oficinas de Representación, denominadas "Mi Casa es Puebla", y las Oficinas Regionales en el interior de la entidad para que los migrantes y sus familiares conozcan situaciones de alerta y tomen precauciones, pero además promuevan la denuncia legal en caso de ser víctimas de algún abuso.
El lunes, Ricardo Andrade Cerezo, presidente de la Fundación Pies Secos y el diputado panista Rafael Von Raesfeld Porras informaron que doce migrantes poblanos presuntamente fueron secuestrados en California por un grupo de polleros.
Inicialmente, Andrade -que preside la fundación dedicada al apoyo de migrantes radicados en Estados Unidos, así como a la documentación de desapariciones y decesos- hizo público el caso de 12 connacionales que presumiblemente fueron plagiados en Santa Ana, California.
Supuestamente los polleros pidieron un monto de 70 mil pesos a cada una de las familias de los compatriotas, a quienes contactaron en días recientes para exigir dicha cantidad a cambio de su libertad.
Los “polleros” cobraron 35 mil pesos a cada poblano para que los cruzara la frontera norte, pero de último momento duplicaron la tarifa condicionando el pago con su libertad.
Horas más tarde, Ricardo Andrade dijo que no podía hablar más del caso pues la vida de los poblanos estaba en peligro ante la difusión de la situación.