La Secretaría de la Defensa Nacional destruyó y sepultó con cemento, mil 186 de mil 258 armas que fueron entregadas por ciudadanos durante la décima Campaña de Donación y Registro Voluntario de Armas de Fuego 2011.
Las 72 restantes corresponden a artefactos explosivos que fueron demolidos de inmediato por el riesgo que representaban.
En la ceremonia, el secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Genaro García Castro, informó que durante esta campaña se recibieron 389 armas largas, 797 armas cortas, 128 cargadores con diferentes capacidades y 904 cartuchos de diversos calibres.
Explicó que la campaña tiene la finalidad de que quienes posean un arma de fuego, eviten poner en riesgo su integridad física y de las personas, ser víctimas de la delincuencia, así como incurrir en alguna sanción por infringir la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Durante su intervención, informó que el desarme voluntario continuará en Sinaloa, ya que de esta manera se eliminan riesgos en el hogar.
Señaló que como estrategia para incentivar a la población a participar en esta cruzada, el CESP asumió el compromiso de aportar el 50 por ciento del recurso económico como estímulo para el donante y el resto por los ayuntamientos, cuyo monto dependía del tipo de arma.
A cambio, se entregaron mil pesos en efectivo; por las de uso exclusivo del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México, dos mil 500 pesos, o se le dio la opción al donante que entregó un arma en óptimas condiciones, a cambiarla por una computadora portátil.
El evento fue realizado en las instalaciones de la Novena Zona Militar en esta ciudad y con la presencia del gobernador Mario López Valdez, quien acompañó al comandante militar en plaza, General de Brigada Marco Antonio Covarrubias y al comandante de la III Región Militar, Moisés Melo García.