Si piensas que la educación es cara, prueba la ignorancia y verás…
"Estoy atrapado en un mar de autos y conductores que mientan madres a todo lo que da. Al jefe de gobierno, a la Gordillo, a los maestros que tienen bloqueadas las principales vías de la ciudad. Llevo aquí tres cuartos de hora chupando el humo de los autos y sin adelantar ni medio metro. Algunos conductores han apagado el motor y leen el periódico tras el volante, pero yo ni periódico tengo y… no me lo vas a creer pero un tipo acaba de bajarse de su Vocho y está salpicando con sus orines mi portezuela… creo que estoy empezando a generar instintos criminales…
Al más puro estilo de López Obrador, los maestros han secuestrado las calles y no puedo llegar a mi negocio… junto a mi ventanilla dos mujeres están a punto de pegarse porque parece que una tocó con su defensa el auto de la otra… esto es un caos, en la radio dicen que hay plantones en varios puntos de la ciudad y que desde ayer por la noche doce mil profesores que llegaron de Oaxaca, de Michoacán, Chiapas, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Guerrero… acamparon en el Zócalo", gritaba desesperado el Querubín por su teléfono celular. -Respira profundo… repite ommmm… ommmm… respondí tranquilizante y… ¡me colgó! Desde luego mi marido es un necio que insiste en seguir trabajando en una ciudad donde todo atenta contra la productividad, contra la inteligencia, contra la vida que es movimiento. En una capital donde la falta de circulación toca ya los límites del colapso. Donde un altísimo porcentaje de ciudadanos padecemos ansiedad angustia y desesperación. Vámonos de aquí le sugiero a mi Querubín cada noche cuando aparece cansado y marchito por la contaminación y la frustración. Vámonos a algún lugar donde el derecho de llegar al trabajo, a la escuela, al hospital, no dependa de la voluntad de los maestros ni de los electricistas o de cualquiera que pretenda resolver sus problemas colapsando esta ciudad que sobrevive al borde del infarto. "No está en mis manos resolver el conflicto magisterial, si así fuera ya lo hubiera resuelto", repite Ebrard en los noticieros de radio y es verdad.
El conflicto que sí le corresponde resolver, es el de la ciudadanía violentada, secuestrada, impedida. A eso se comprometió cuando aceptó la jefatura de gobierno y ahora parece ignorar convenientemente, que la libertad de los unos termina donde empieza la de los otros; y los otros somos los millones de ciudadanos afectados, imposibilitados de trabajar para generar los impuestos con que se pagan los sueldos de los maestros.
Reprobado Marcelo Ebrard por su incapacidad para cumplir con el deber de asegurarnos el elemental derecho a la vialidad. Reprobados los maestros que paralizan esta capital para exigir que se suspendan todos los actos que tienden a implementar la evaluación universal; obligatoria para todos los maestros en el mundo civilizado.
Reprobados los alumnos de prepa que siguiendo el ejemplo de sus maestros, se niegan a pasar un examen y exigen "pase directo a la UNAM". De panzazo apenas, los bachilleres que allá en Michoacán secuestraron 24 autobuses para exigir que una mediocre calificación de seis, sea suficiente para tener acceso a la educación superior. A tales maestros, tales alumnos. Suena el teléfono y ahí está de nuevo el Querubín: ¿Pusiste en mi cajuela los botellines de agua que te pedí? La gente se está bajando de los autos porque el calor es insoportable y aquí hay una señora desesperada pidiendo un poco de agua para el biberón de su bebé. Yo también tengo sed y ya me terminé el café que pusiste en el termo…
Como no me atrevo a confesarle que olvidé poner los botellines de agua en su cajuela, cambio de tema: Estoy oyendo en la radio que la marcha de los maestros es respetuosa… le digo; pero él, cada vez más alterado responde: para la ética parda de unos maestros mediocres e incapaces de prepararse para aprobar un examen; dejar doscientas setenta escuelas sin clases y colapsar con sus marchas esta ciudad deben ser acciones respetuosas, pero para quienes estamos secuestrados en las calles esto se llama delincuencia desorganizada.
Para acabarla de empeorar, los automovilistas desesperados ya invadieron el carril del Metrobús, y encima estoy oyendo a un imbécil que amenaza con que: "Mañana va a haber acciones, no sabemos de qué magnitud. Hicimos una marcha respetuosa y sus respuestas no corresponden a lo que nosotros hemos demandado".
¿Cuáles serán esas acciones con que el tipo nos amenaza impunemente? No acabábamos de reponernos del día de perros que nos recetaron los maestros cuando respondiendo a la insistencia con que cantamos "...y retiemble en sus centros la Tierra..." la Tierra tembló. Siempre he dicho que la vida es dura y después, nos morimos.
Adelace2@prodigy.net.mx