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Donar sangre ¿por qué no?

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Donar sangre ¿por qué no?

Donar sangre ¿por qué no?

Roberto Iturriaga

Muchas personas no están dispuestas a regalar un poco de sangre, algunas por aversión a las agujas, otras por sus creencias. Pero entre quienes se ofrecen como voluntarios, hay una serie de criterios que posibilitan o detienen cualquier donación. ¿Sabe cuáles son y el porqué de su existencia?

Con frecuencia nos enteramos de que se buscan donadores de sangre; ya no sólo escuchamos boletines en radio y televisión, también en las redes sociales circulan estos anuncios.

Indudablemente cuando un familiar o amigo cercano necesita recibir este líquido, la mayoría de sus allegados no duda en ofrecerse a donarla; no obstante, los laboratorios y bancos de cada hospital deben evaluar varios criterios antes de seleccionar al donante óptimo. Es aquí donde un considerable número de voluntarios es descartado.

Cuando se requiere una transfusión usualmente es con urgencia. Por ello, no está de más que cada uno de nosotros sepa de antemano si tiene posibilidades de ser un candidato calificado, luego de conocer las cuestiones que tomarán en cuenta en el laboratorio.

PUNTO ESENCIAL: EL TIPO

La sangre se clasifica según dos conceptos fundamentales. El primero es el llamado factor RH, que puede ser positivo (+) o negativo (-), y varía de forma relativa entre las razas y sexos. El segundo es el grupo y cuenta con cuatro clasificaciones: A, B, AB y O.

Conforme estos dos elementos se combinan entre sí, se crean los diferentes tipos sanguíneos; para donar, en principio es preciso pertenecer al mismo tipo que el receptor.

Cabe señalar que existen tipos conocidos como ‘universales’. El primero de ellos es el AB+. Las personas que cuenten con él pueden recibir sangre de cualquier factor o grupo. El otro es el O-, quienes lo tienen pueden compartirlo con cualquier paciente, aunque éste posea distinto factor y grupo.

DIME CÓMO ERES, TE DIRÉ SI PUEDES DONAR

Los responsables de los bancos y laboratorios valoran la condición física y el historial médico de cada posible donante. Aunque antes de extraer la sangre necesaria para una transfusión se tome y analice una pequeña muestra (con el fin de detectar posibles peligros para la salud), hay varias cuestiones que deben descartarse de antemano.

Con el objetivo de seleccionar a los donantes más fuertes, en gran parte de los países se ha definido que para dar sangre el rango de edad sea de los 18 a los 60 años como regla general. Este margen se relaciona directamente con el peso, pues se estableció pensando en que la gente de ese grupo poblacional suele pesar más de 50 kilogramos, lo cual permite mayor seguridad en la extracción de la sangre.

Y es que cada donación abarca aproximadamente el 10 por ciento de la sangre total del cuerpo; se trata de una cantidad adecuada para quien la recibe y segura respecto a la proporción de quien es extraída. De este modo, si un sujeto de 40 kilogramos fuera donante se correría el riesgo de no cubrir las necesidades del paciente.

Sin embargo el punto más importante de los criterios de edad/peso es la estimación del estado de salud: si un adulto pesa menos de 50 kilogramos es más probable que tenga padecimientos como desnutrición o anemia. De este modo, se opta por elegir de antemano a individuos con probabilidad estadística de estar “en mejor forma física”, buscando agilizar el proceso de donación.

En el mismo renglón de la salud, aun si los voluntarios cumplen con el requisito del peso, los encargados de los bancos de sangre deben de verificar que no tengan historial de anemia. Igualmente que no estén enfermos en el momento, no importa si se trata de una ligera gripe: cualquier virus presente en el organismo puede causar estragos en quien reciba la transfusión.

Aquellos que se han vacunado en un lapso de una semana atrás o que en los últimos seis meses hayan sido sometidos a una cirugía tampoco pueden ser tomados en cuenta como donantes, pues necesitan recobrar por completo el funcionamiento de su organismo.

Además las personas que padezcan diabetes, hepatitis, epilepsia y daños en la piel como quemaduras, no se consideran donantes útiles, debido a que la sangre es el principal conducto de nutrientes, mismos que los individuos con dichas enfermedades necesitan para su recuperación. Cualquier extracción comprometería su salud; además en el caso de la hepatitis, también el receptor estaría en peligro por las posibilidades de contagio.

Por otro lado, está prohibido sacar sangre a las mujeres embarazadas, esto para brindar seguridad a la salud tanto del producto como de la madre. De hecho es hasta 10 meses después del alumbramiento que la mujer puede ser candidata nuevamente.

RESTRICCIONES CONTROVERSIALES

Es falso que las mujeres menstruantes no puedan donar, este hecho no afecta la calidad de la sustancia ni pone en riesgo a la persona, pues por lo regular la sangre perdida durante el periodo no implica un porcentaje importante. Aun así, en algunos laboratorios rechazan a las mujeres que atraviesan este proceso, sin que haya realmente una base para ello.

Por lo común la preferencia sexual, los tatuajes y las perforaciones tampoco representan un impedimento para ser candidatos. Pero en estos casos el aspecto cultural juega un papel definitivo.

Tratándose de la sexualidad, mucha gente (incluyendo personal médico) asume que los individuos con preferencias homosexuales tienen más probabilidades de portar una enfermedad venérea, pero esta idea es prejuiciosa, ya que los heterosexuales no están exentos de esta posibilidad.

Mientras que los sujetos con tatuajes y piercings suelen ser encasillados como “portadores potenciales” de hepatitis u otras enfermedades contraíbles por el método de aplicación de la tinta o de perforación, si bien en la actualidad la mayoría de los establecimientos dedicados a estos procedimientos son regulados por las autoridades de salud, con lo cual ese peligro se elimina. Aun así, en el grueso de los laboratorios se prefiere que haya transcurrido un año desde que a estas personas les hicieron el tatuaje o piercing, pues ese lapso permite que un análisis sencillo detecte cualquier irregularidad en la sangre.

SENTIDO PRÁCTICO

Es importante que antes de ofrecerse a donar sangre ponga atención a los criterios mencionados. Si la población en general conociera estos factores, sin duda se reduciría el tiempo en la búsqueda de donadores, además de garantizarse un proceso sin riesgos para el receptor y el propio donante.

Correo-e: riturriaga@elsiglodetorreon.com.mx

Fuentes: Banco de Sangre del Hospital Universitario de Torreón; Cruz Roja Mexicana; Cruz Roja Mexicana Delegación Torreón; American Red Cross.

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