No había refugio, por lo que meterse en medio de butacas era la única opción. (Fotos Ramón Sotomayor C. y Jesús Galindo)
Se cumplió un año de la recordada balacera en las inmediaciones del Estadio Corona, situación lamentable que obligó a suspender el partido de la fecha 6 del torneo Apertura 2011 entre Santos Laguna y Monarcas Morelia.
A través de redes sociales, aficionados conmemoraron el inaudito hecho, el cual le dio la vuelta al mundo, no solamente en el plano deportivo, sino también en el político y social, en un fiel reflejo de la complicada situación que vive el país y en especial la Comarca Lagunera.
Aquel sábado 20 de agosto del 2011, cuando faltaban 20 minutos para las 8 de la noche, el terror invadió a los 20 mil asistentes al Estadio Corona y a los millones que lo presenciaban por televisión, al escuchar las innumerables detonaciones de arma de fuego, en un intercambio de disparos entre grupos armados y las fuerzas del orden público.
La refriega comenzó por el sector norte de la cancha, por lo que inmediatamente los aficionados comenzaron a correr despavoridos, aunque la mayoría se protegió en medio de las butacas.
Jugadores santistas y michoacanos se dirigieron al túnel, localizado en el sector Sur, con impresionantes springs, incluyendo el silbante Francisco Chacón, así como Federico Vilar, quien se encontraba desde el otro extremo, mientras que el resto de los futbolistas se resguardaron en las bancas.
Y es que lo que era una tarde calurosa y tranquila, tanto en la tribuna como en el terreno de juego, se convirtió en una jornada de pánico para aficionados, jugadores, silbantes, directivas, staff y medios de comunicación, quienes vivieron una aterradora experiencia, al ser testigos de una auténtica balacera.
La versión oficial de los hechos señaló que desde una camioneta de color blanco se efectuaron disparos a una patrulla de Seguridad Pública sobre la autopista Torreón-San Pedro, por lo que los uniformados respondieron y empezó el intercambio que duró aproximadamente cinco minutos, incluyéndose granadas de fragmentación.
Algunas detonaciones hicieron impacto en la fachada del inmueble, mientras que los aficionados estaban pecho tierra, soportando y escuchando el tiroteo.
El juego se reanudó el miércoles 2 de noviembre, jugándose los 5 minutos restantes del primer tiempo y los 45 de la parte complementaria, llevándose los Monarcas el triunfo 2-0.