El gobierno de Siria afirmó hoy que su ahora ex embajador en Irak, Nawaf al-Fares, fue cesado y no renunció como el propio diplomático dio a conocer la víspera, medida con la que protestó por la represión gubernamental contra la población.
En un breve comunicado, la cancillería siria agregó que su ex embajador en Irak abandonó el cargo sin previo aviso, por lo que fue relevado de sus funciones.
"Ayer Nawaf al-Fares hizo declaraciones a los medios de comunicación que están en contradicción con su deber, que consiste en defender la posición histórica del país", agregó el ministerio.
"Debido a esto al-Fares necesita ser perseguido de forma legal y sujeto a una severa acción disciplinaria", comentó la cancillería de acuerdo a un reporte del canal árabe de noticias Al Yazera.
La embajada en Irak continuará llevando a cabo sus funciones con normalidad, indicó la cancillería siria ante una de las deserciones de más alto nivel desde que comenzó el alzamiento popular en Siria hace 16 meses.
En un mensaje colocado en Facebook y en una declaración posterior a la cadena qatarí de noticias Al Yazera, al-Fares se unió a "las filas de la revolución" del pueblo sirio.
El diplomático, que fue nombrado embajador en Bagdad en 2008, destacó por su lealtad al partido Baaz y había sido ex gobernador de varias provincias sirias.
La semana pasada, Francia anunció la deserción del general de brigada sirio Manaf Tlass, confidente del presidente sirio Al-Assad e hijo de un ex ministro de Defensa que ayudó a entronar al padre del ahora mandatario.