CAMBIO DE GUARDIA
El cambio de mando en nuestro país abre de nuevo como todos los sexenios al menos para la población en general, la posibilidad y esperanza, de que México alcance por fin no solo estabilidad y democracia, sino además la consolidación económica que permita elevar el nivel de vida de una gran mayoría de la población que vive en la pobreza y con nulas posibilidades de mejorar. Recientemente de acuerdo a datos de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) México es de los países de los que menos avanza en reducir los niveles de pobreza.
Por ello el nuevo gobierno que encabeza Peña Nieto tiene que encauzar independientemente de mantener la disciplina fiscal y monetaria que ha permitido sostener una macroeconomía muy fuerte y saludable, requiere crear las bases sólidas para nuestro propio crecimiento interno sin el lastre de tanta dependencia externa, en especial de la concentración con Estados Unidos, desde luego con inteligencia y paulatinamente, pues para bien o para mal, nuestra economía está ligada a EU, sobre todo en lo comercial y financiero y dependemos de ese país, debido a nuestros flujos de comercio e inversión.
El desafío que tenemos además del combate a la violencia y corrupción, es reducir la miseria, el desempleo con énfasis en las actividades en las que se tenga oportunidad e impulsar internamente y en competitividad con el exterior, claro que no es fácil, pero también es irreemplazable dar respuesta a toda la gente que actualmente se encuentra sin empleo, otros con muy bajos ingresos y a quienes se están sumando a la fuerza laboral sin respuesta.
Para lo anterior entre otras múltiples acciones, se requiere un plan estratégico nacional e integral en el que se pueda dar seguimiento para evaluar resultados en los proyectos que se esbozaron durante la campaña y continuar los con los que no se terminaron, si éstos son viables y no se desecharon como se acostumbra por venir del gobierno anterior.
En uno de mis artículos anteriores mencioné, que se requiere un verdadero compromiso de todos los actores del país, de tal manera que cada uno de nosotros paguemos la hipoteca social que nos corresponda para sanar las partes del rostro lastimado de México que han sido lesionadas por causa de la corrupción, la violencia, la pobreza, la desigualdad social y avanzar en consolidar el Estado de Derecho.
Algunos líderes políticos, intelectuales y analistas internacionales coinciden en que México es de los países que tienen lo requerido para competir con los grandes jugadores del mundo, por supuesto con todas las proporciones guardadas, diría yo.
Otras condicionantes ineludibles son las reformas estructurales que se requieren y que se realizan a medias y por componendas políticas no se logran concretar y nos quedamos en desventaja con la competencia internacional; seguramente hay reformas más fáciles de concretar y otras con más dificultad, pero definitivamente si se llevan a cabo permitirán fortalecer nuestras oportunidades para competir y de esta forma estar preparados para enfrentar los riesgos que sin duda alguna se presentaran no sólo internamente, ya que además las dificultades económicas del exterior serán prolongadas y falta tiempo para resolver los problemas que existen en la mayor parte del mundo.
En el discurso oficial del presidente Peña Nieto, de las trece decisiones que mencionó en su plan de gobierno, en mi opinión destacan cinco ejes que serán la columna vertebral de su programa, debo de admitir que me convenció, pues al menos con ello se fija rumbo y certidumbre; su análisis requiere otra oportunidad que espero lo pueda realizar en otro artículo, por lo pronto destacaré, el que se refiere a un plan para la Educación media, si hablamos de competitividad el primer paso es la preparación, estar insertados en el mundo del conocimiento, si se logra revertir el monopolio y desorden que tenemos en este aspecto, se lograra un paso importantísimo y por otra parte si del programa anunciado se lograra sólo un 50% del mismo, entonces será posible hacer realidad lo que mencionamos líneas arriba, del vaticinio optimista de algunos investigadores sobre México; es… Primera llamada... Primera.