Diplomático. Tras la muerte del embajador estadounidense, la relación entre Estados Unidos se tensó.
El nuevo encargado de negocios estadounidense en Libia llegó a la nación africana para asumir el control temporal de la embajada en Trípoli, después del ataque mortal del mes pasado al consulado en Bengasi en el que murió el embajador y otros tres estadounidenses.
El Departamento de Estado dijo el jueves que Laurence Pope, un oficial de carrera que habla árabe y que se había retirado en 2000, servirá como encargado de negocios a la espera de la confirmación de quien sea designado para suceder al embajador Chris Stevens, fallecido en el ataque del 11 de septiembre de 2012.
El departamento dijo que Pope, exembajador en Chad y director de contraterrorismo, seguirá la obra que Stevens había comenzado y que su designación resalta el compromiso de Estados Unidos para colaborar con Libia en su transición a la democracia después de décadas de un régimen autoritario.
Por su parte, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, destituyó al fiscal general del país, Abdelmeguid Mahmud, al día siguiente de la polémica absolución de altos cargos del anterior régimen de Hosni Mubarak acusados por la muerte de manifestantes.
Según el texto difundido por la agencia oficial egipcia, Mena, Mahmud ha sido nombrado embajador ante el Vaticano y será reemplazado de forma interina por uno de sus asistentes. El Partido Libertad y Justicia, al que pertenecía Mursi hasta asumir la Presidencia, pidió a Mahmud que dimitiera si no era capaz de presentar pruebas suficientes para condenar a los exaltos cargos que fueron absueltos ayer por su implicación en la muerte de manifestantes en la llamada "batalla del camello".