Estudiantes rescató un punto ante La Franja del Puebla. Estudiantes respira... por ahora
Los pulmones "explotan" para gritar el gol. Aprieta los puños. Los dientes también. Rubens Sambueza corre al centro del campo. Sus compañeros, apresurados, van por el balón a las redes. Es el 1-1 que despierta a la tribuna, al minuto 88. Pero no hay tiempo para más. El punto ante el Puebla le sirve de poco a Estudiantes-Tecos, que descenderá si hoy el Atlas derrota al Monterrey.
En la cancha del Estadio Tres de Marzo, la escuadra zapopana sale con la obligación de ganar para mantener viva la esperanza de salvarse. El nervio es demasiado. Rompe hasta el equilibrio de los más experimentados: Duilio Davino retrasa mal y pone en apuros a su arquero; Gerardo Galindo falla, en medio campo, un pase de dos metros; Juan Carlos Leaño, desesperado, se va al ataque y deja desprotegida la defensa.
Por ello, el brasileño Lucas Silva le gana la marca, se eleva y conecta de cabeza. Christian Martínez no puede evitar el tanto. Puebla se pone al frente, apenas al minuto seis.
Al arranque de la parte complementaria, un tibio grito recibe a los locales: "¡Sí se puede, sí se puede!". Cuando más apoyo se necesita, la grada no llega al lleno.
La insistencia encuentra por fin premio al 88'. Un rebote en el área es tomado por Sambueza. Pero no hay tiempo de más. El empate casi condena a Estudiantes, que se pone a cuatro puntos del Atlas, a falta de 6 por disputar. Un triunfo de Rojinegros sentenciará todo.