Universitarios: Botín de los políticos
Lamentablemente el Sistema Educativo, hoy, es una extensión de la política rastrera, voraz y medradora que se práctica en el país. Un ejemplo claro de esto son las instituciones de educación superior públicas, están siendo cooptadas por los partidos políticos a través de los gobernadores de la entidades federativas.
En nuestro estado la Universidad Autónoma de Coahuila, no es la excepción. Los jóvenes universitarios se han convertido en el botín político más preciado de gobernadores sin escrúpulos como los Moreira Valdés.
La UA de C, hoy no tiene nada de autónoma, se le debería cambiar el nombre y sólo ponerle Universidad de Coahuila, o tal vez, de los Moreira o del PRI.
Basta un simple recorrido por sus instalaciones, para saber quien manda en ella y lo más triste, para darse cuenta de las condiciones deplorables en que se encuentra.
La UA de C esta sucia, las instalaciones descuidadas, el personal, que esta para brindar un servicio profesional y ético, es grosero, autoritario y déspota; en términos coloquiales, les vale la calidad en la atención y por lo tanto su trabajo.
El discurso de sus autoridades, es tan demagógico como el de los hermanos Moreira Valdés. Hablan de certificaciones administrativas y de calidad educativa, así como un excepcional proceso de selección de los aspirantes a cursar una carrera. Pero, la UA de C baja 100 posiciones en el ranking nacional de calidad educativa de instituciones de nivel superior. Al igual que lo hacen los gobiernos emanados del PRI, la simulación, como estrategia, esta presente. En la Universidad podemos encontrar cartelones, pósters o escritos alusivos a su Misión Visión y Metas. Una de ellas dice lo siguiente: “La Universidad Autónoma de Coahuila está comprometida con la satisfacción de las necesidades de sus clientes relativas a los servicios de apoyo que presta la administración central a la docencia, investigación, extensión universitaria y difusión cultural; todo en un marco de mejora continua de procesos y promoción de la cultura de la calidad.”
En primer lugar hay que preguntarle a sus clientes -los alumnos- que tan satisfechos se encuentran con los servicios que oferta la UA de C. Habría que cuestionar, si escogieron la universidad por no tener otra opción al alcance de sus posibilidades o en verdad querían estar ahí. El compromiso se demuestra con servicios y educación de calidad, no con grilla barata. Es triste y da coraje ver que la “máxima casa de estudios” de Coahuila, se ha convertido en un premio de consolación para los políticos que no caben dentro del gabinete del gobernador.
Hace algunos meses, se filtro la posibilidad de designar como rector de la Universidad al ex gobernador y corresponsable del Pemexgate, Rogelio Montemayor Seguy.
Pero estos premios no solo incluyen la rectoría, se extienden a la designación de: directores y/o coordinadores. Regularmente, los puestos directivos, se designan a personajes relacionados directamente con los intereses políticos del gobierno estatal o del PRI, claro, siempre simulando un proceso democrático de elección.
Mientras el gobierno siga metiendo sus manos y violentando la autonomía de las universidades publicas, estas serán un reflejo de la ineficiencia, abusos y excesos que se cometen a nivel gubernamental.
Hoy la UA de C, es el reflejo vivo de las administraciones Moreira Valdés, ineficiencia e ineficacia en todos sus niveles y áreas. Ejemplos que soportan lo dicho hasta el momento, hay muchos, uno de ellos, es el caos y la desorganización en el proceso de nuevo ingreso a la universidad. Los alumnos, se topan con una burocracia que va más haya del insulto. Por favor, políticos y gobernadores, dejen de meterse en la autonomía de las casa de estudio, dejen que sean verdaderos templos del saber y no una extensión de su perversidad, ineficiencia y corrupción.
Jesús Gerardo Puentes Balderas,
Torreón, Coahuila.