¿Megadeuda..?, ¡hiperjo..!
Si la deuda de Coahuila oscila en los 36,000 millones de pesos tal y como se afirma, significa que por cada punto porcentual de interés se estarán pagando alrededor de 360 millones de pesos al año, es decir casi un millón de pesos por día. Por lo tanto, si el promedio de la tasa de interés (son varios créditos y varios los bancos acreedores) anda entre el 5 y 7% anual por ponerlos baratos, la actual administración estatal estará erogando entre cinco y siete millones de pesos en promedio diarios por el servicio de la deuda exclusivamente.
Por más que suban las tarifas de los servicios, permisos y concesiones; incrementen impuestos y bajen gastos el panorama es más que desalentador y preocupante para el futuro de la entidad. ¿tendrán la mínima idea de las repercusiones de estas pésimas y nefastas decisiones los irresponsables que aprobaron tales compromisos?
Ahora bien, se menciona que parte de estos créditos fueron adquiridos de manera fraudulenta ¿qué ha pasado con el castigo a los responsables?, ¿en dónde van las investigaciones?, ¿se podrán recuperar aunque sea parcialmente, algo de dichos recursos?
El hecho es que por un lado nuestro estado debe una fortuna que oprime cual losa de concreto las menguadas y endebles finanzas públicas impidiendo que fluyan de manera normal las diversas operaciones diarias de la administración estatal, y por el otro no se ha hecho justicia.
Es claro que estamos hablando de un conflicto de lealtades, el gobernador nos está demostrando clara y tajantemente con su actitud, que la suya no está precisamente con sus gobernados, sino que obedece antes que nada y puntualmente a un proyecto político/familiar que a como dé lugar hay que sacar airoso.
Más les valdrá a las nuevas autoridades federales próximas a entrar en funciones, tomar medidas precautorias que les permitan contar con los controles adecuados que impidan a toda costa el endeudamiento discrecional y desproporcionado de los estados, esto significaría simplemente evitarse sorpresas desagradables que pudieran comprometer en un futuro las bien logradas (hasta ahora) finanzas de la nación.
A propósito, ¿en dónde está la indignación de la sociedad, en dónde las manifestaciónes de rechazo y repudio de las cámaras (exceptuando a Coparmex) a las acciones de gobiernos que actúan en base a intereses mezquinos y oscuros en vez de privilegiar (como debería de ser) el bienestar de la comunidad en general?
Jaime Díaz de León.
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El Centro sigue igual
Visitar el Centro de Torreón ha dejado de ser desde hace mucho un lugar para ir a pasear. Las personas que vamos lo hacemos por trabajo, compras o de paso, pero casi nunca a pasear.
Las calles sucias, los vendedores ambulantes que ya regresaron, los escasos árboles que hay, provocan que la gente no vaya. La reactivación del Centro no sirve.
Carlos González.