Correctamente prohibidas las bicis en la Plaza Mayor
No sólo con mi respeto sino también con admiración al grupo “Ruedas del desierto” que representa un sinnúmero de cosas todas buenas que además de salud y ecología son un ejemplo de sano esparcimiento y excelente opción para las familias y la sociedad.
Tuve la oportunidad de estar presente cuando se les prohibió pasear en la Plaza Mayor.
Andábamos mi esposa y yo paseando a dos de los nietos cuando llegó este contingente de ciclistas perfectamente ordenados; también observé su disciplina pues era una sola persona la que dialogaba con los policías de una forma mesurada y atenta.
Pero en esos momentos mi sentir fue de temor, porque los nietos que nos acompañaban eran de tres y dos años con triciclo y montable y vi además otras familias con niños y al igual que nosotros aprestándonos a abandonar la plaza literalmente en expresión militar pues nos vimos sitiados y copados por este amplio contingente; que hoy me entero que era de ciento sesenta ciclistas.
Esta Plaza Mayor fue construida de la avenida Morelos, Matamoros, Allende y Abasolo y de la calle Galeana a la Ramón Corona o sea tres manzanas; es decir treinta mil metros cuadrados a centros de calles, pero si descartamos el edificio que ocupa diez mil metros cuadrados, la antigua plazuela Juárez que gracias a Dios fue respetada y es lo más bello de este lugar, otros cinco mil metros cuadrados y si restamos, fuentes, calles aledañas y banquetas, la susodicha Plaza Mayor no es tan mayor y si consideramos los metros cuadrados que requiere este contingente para desplazarse en bloque de dos metros cuadrados cada uno además de los radios de giro y el libramiento de obstáculos pues la multinombrada Plaza Mayor se vuelve plaza menor únicamente para ellos.
Y pues el paseo de las familias como yo, se iba a terminar porque cualquier persona en su sano juicio no iba a confiar en el sano juicio y sobre todo en los adecuados reflejos de estos muy disciplinados ciclistas, para dejar a los niños entre estas máquinas.
Así que felicito y me congratulo con los policías y la persona que los dirige por su muy acertada decisión que es de simple sentido común (el menos común de los sentidos).
Que además no requiere ningún manual ni reglamento para deducirse. Vaya pues mi felicitación a la autoridad. Por supuesto una solicitud para que haya más espacios y vías para los ciclistas; y que esta disciplina prospere en nuestra sociedad.
Arturo P. Salas Juárez,
Torreón, Coahuila.
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La Alameda es un riesgo
De no ser por las decenes de negocios que hay dentro y alrededor de la Alameda, ésta estaría totalmente oscura. No hay suficiente alumbrado encendido, pese que es un lugar de recreación familiar. Ojalá mejoraran este aspecto.
Jorge Guerra,
Torreón, Coahuila.