Todo un festín resulto el evento infantil convocado, organizado y financiado por el Partido del Trabajo, en donde el Auditorio del Pueblo resulto insuficiente y fue abarrotado por las niñas y niños de Durango, 'me siento feliz como una lombriz', dijo un efusivo Gonzalo Yáñez.
Insuficiente resultó el Auditorio del Pueblo, el cual fue abarrotado por las niñas y niños de Durango, que acudieron al llamado del Partido del Trabajo para celebrarlos en su día, y de igual manera miles y miles de niños asistieron al Centro de Espectáculos Premier, siendo dos eventos simultáneos los que se llevaron a cabo, los cuales resultaron un festín infantil sin precedentes.
A Gonzalo Yáñez se le vio feliz "como una lombriz", al fundirse con las caras alegres, las sonrisas y risas de la niñez duranguense que convivieron con el candidato a Diputado Federal por el 4to. Distrito Electoral.
En dichos eventos el PT les entregó a las niñas y niños 25 computadoras mini laptop, 200 balones, playeras, pelotas y paletas.
Los niños impávidos miraban, admiraban y disfrutaban unas fiestas que nunca se habían realizado en Durango.
"A las niñas y niños nada les debemos regatear, todo se los debemos dar, hoy más que nunca hago mi firme compromiso de luchar porque cada niño del 4to. Distrito llegue a tener, si llego a la Diputación Federal, una computadora mini lap top; nada es más sagrado en la vida que ver un niño sano, educado y feliz", terminó diciendo Gonzalo Yáñez, el cual enfatizó que su compromiso con la niñez no es de ahora, si no de siempre, y esto lo demuestra él que siempre ha apoyado a las escuelas y también el haber fundado el Hospital del Niño.
Gonzalo además refrendo su compromiso de que si la gente lo apoya y gana por mayoría la Diputación Federal del 4to. Distrito va a crear más CADI→ s, pues ahorita ya hay 18 y ahí se atienden a 6 mil niños, pero son insuficientes pues existen muchas solicitudes de ingreso.
Gonzalo Yáñez expresó su gratitud a los niños y les dio las gracias por adoptarlo y asumirlo como su candidato, el candidato de las niñas y niños de Durango, "que Dios los Bendiga Siempre", les dijo con gran felicidad.